Shevo algunos días en la Argentina. Notesé que sha comienzo a hablar como eshos, aunque eshos no escriban así. Aunque mi curiosidad si me llevo a preguntar si en las escuelas les enseñan a hablar de esa manera, si les dicen algo como, las siguientes se pronuncian así: "sh" A quien le pregunte se río y dijo: "sho creo que sí". También shevo varios día tratando de escribir este texto pero entre tanto corre, corre, lo dejo a mitades, se iba a llamar dos días, luego tres días y ahora se llama días, vamos a ver si al final no le cambio el nombre, en fin.
Argentina es besha, desde el punto en que se vea, he visto lugares hermosos, atardeceres para nunca olvidar, aun no me acostumbro a que me saluden de beso esas personas que hasta ahora me presentan, aquí el beso en la mejilla es importante, para hombres y mujeres, del mismo modo en el sentido contrario, todos tienen la facilidad de poner la mejilla y que los labios lleguen a la mejilla del otro, en Bogotá, saludamos de la mano, si hasta ahora nos lo presentan, y eso, a veces solo saludamos moviendo la mano, así somos nosotros, un poco extraños para el contacto, así que es bien difícil que de la nada te den tu beso, es extraño despedirse de igual manera de todos también con ese clásico beso, no importa que el grupo sea pequeño o grande hay que dar el beso. Leo lo que he escrito y me doy cuenta que repito mucho beso, así que les mando su beso, en la mejilla a todos y todas, como para no dejar esta costumbre Argentinesca.
Pasando a otra cosa, el viaje me dejo agotada, 2 escalas y dormidas en aeropuertos es algo que uno no le desea ni al peor enemigo, si es que el enemigo de uno ama la comodidad, así que aquí es donde entra mi consejo porque popeye el marino no soy, de que es mejor invertir unos millonsitos más si desean tener comodidad, pero si les gusta ver gente, ver extranjeros, conocer los aeropuertos, hacer cuentas que al final de cuentas no sirven de nada porque no van a comprar, pueden hacer ese viaje con escalas, como yo. Me gusto el viaje, con todo y escalas, con todo y retrasos de vuelos, porque puede ver actitudes y observar personas, que son cosas que me gustan hacer. Lo bueno de viajar solo es que muchos no lo hacen, así que mientras ellos van pendientes de sus acompañantes uno los puede observar desde lejos, tomarles fotos, o reírse de lo que hacen sin que nadie lo note.
Hay otras cosas a las que aun no me acostumbro, como llegar a casa a las 12 de la noche o una de la mañana, aquí todos se van a dormir tarde, más si es verano, existe el habito de cena, así que la cena es tarde para mi, pero temprano para ellos, siento que he comido mucho, también siento que he caminado demasiado, y no es tan cierto lo que pasa según una de las personas que conocí es que Buenos Aires es una ciudad pensada para la gente, para el peatón, es una ciudad pensada para que la gente camine, y es cierto, aquí se respeta la cebra, de hecho el semáforo se ve al otro lado de la calle, todo para darle tiempo a los conductores de frenar donde deben, el sistema de transporte esta diseñado también para ello, para que uno camine a una parada y no para que se detenga donde uno quiere. Aquí los lugares se caminan y así puede pasarse uno los días. También he notado que odio con todas mis fuerzas el olor a cigarrillo, todos fuman así que una nube me sigue por donde camino.
La gente no es que sea muy amable, curioso si se saludan de esa manera, si digo:"buenos días, tardes o noches dependiendo la hora, no obtendré respuesta" en su vocabulario no existe, existe el "Hola, y el chao" y hasta ahí, los supermercados son atendidos por chinos y ellos no atienden ni siquiera a ese típico "Hola y chao" del argentino común, ellos solo dicen el precio de lo que uno va a llevar y se acabo.
Una cosa más que me llamo la atención es que aquí no hay casas o muy pocas en verdad, solo edificios, y más edificios, todos construidos de manera que los ríos no se ven, como una misma argentina me dijo "La ciudad le dio la espalda a sus ríos". Sus ríos están contaminados, huelen como el río Bogotá, ahí recordé mi ciudad, solo que ellos están rodeados del río de la plata.
Así van los días en Buenos Aires y tengo más cosas por escribir pero mientras solo va esto. Y esta foto de un lugar que me encanto, en Bosques de Palermo.
viernes, 8 de febrero de 2013
sábado, 2 de febrero de 2013
Historias detrás de una carta
Hace unos días acompañe a una amiga a un evento, mientras ella estaba en el, yo me dedique a tomar algunas fotos del paisaje, mientras caminada encontré una carta tirada en el suelo, como posando para mi, le tome una foto y luego de ello, no pude evitar que ese detalle me impactara, ella estaba ahí, abandonada, en una carretera. Me pregunte ¿Quién la había escrito? ¿Quién la había tirado?
Así que pensé en las veces que escribí cartas, de mi puño y letra, las veces que me escribieron cartas, hermosos detalles, aun conservo algunos, de hecho son los detalles que más me impactan desde pequeñas notas, a grandes cartas de una página, la última que recibí fue para mi cumpleaños, me gustan porque uno debe tomar un tiempo para ello, debe saber que palabras va a poner, pero sobre todo deja huella a futuro, le recuerda a uno que fue amado, que pensaban de uno y hasta revela cosas de quien te lo escribe, habla de lo importante que puede ser uno para alguien como para tomarse un tiempo en medio del afán en el que vivimos para escribir palabras. Hace mucho no regalo cartas, recuerdo que lo solía hacer en el colegio o me sorprendía una amiga al traerme sin que fuera una fecha en particular. Recuerdo que la última nota que escribí tenía una mariposa dibujada y daba agradecimiento a una amistad.
Creo que retomare esa manera de hacer las cosas cuando me enamore, y busque dejar un historial de nuestro amor, mientras tanto de vez en cuando se me sale esa costumbre y le escribiré en algún momento a amigas.
Pienso que cuando uno escribe así, se deja parte de uno en ese papel, se piensa que se quiere decir, y se buscan palabras adecuadas, creo que me gusta esto porque pienso que Dios es un Dios de cartas, por algo están ahí cada día para mí, me imagino que el mismo lo hizo de su puño y letra y que tomo en cuenta cada detalle de esas cartas, cada coma en ellas. Quizás hemos olvidado esas cosas en medio de tanta tecnología, cuando podría ser una bella herramienta para mostrarle a alguien nuestro afecto. A todos nos gusta escribir así, pero lo olvidamos, lo abandonamos, porque creemos que es algo de niños, o porque simplemente olvidamos ser esos que somos.
Cuando vi esa carta no pude evitar pensar en eso, no pude evitar pensar en que un hombre me conto que con quien andaba saliendo le escribió una carta, y el ahora no está con ella, me pregunto qué haría con esas letras, si también terminaron tiradas por ahí en cualquier carretera.
En realidad esa carta solo me llevo a pensar en que siempre me prometí no olvidar ser detallista porque eso hace parte de mi, y aunque la carta bien se notaba era típica de adolecentes por eso de “nunca cambies”. Espero escribir las palabras adecuadas en tiempos adecuados para mostrar mi afecto. Espero seguir leyendo las cartas que mi amado me dice a diario, y espero que tanta tecnología no nos lleve a olvidar que las relaciones cara a cara también se hacen por medio de esas cartas que salen de nuestro puño y letra.
Así que pensé en las veces que escribí cartas, de mi puño y letra, las veces que me escribieron cartas, hermosos detalles, aun conservo algunos, de hecho son los detalles que más me impactan desde pequeñas notas, a grandes cartas de una página, la última que recibí fue para mi cumpleaños, me gustan porque uno debe tomar un tiempo para ello, debe saber que palabras va a poner, pero sobre todo deja huella a futuro, le recuerda a uno que fue amado, que pensaban de uno y hasta revela cosas de quien te lo escribe, habla de lo importante que puede ser uno para alguien como para tomarse un tiempo en medio del afán en el que vivimos para escribir palabras. Hace mucho no regalo cartas, recuerdo que lo solía hacer en el colegio o me sorprendía una amiga al traerme sin que fuera una fecha en particular. Recuerdo que la última nota que escribí tenía una mariposa dibujada y daba agradecimiento a una amistad.
Creo que retomare esa manera de hacer las cosas cuando me enamore, y busque dejar un historial de nuestro amor, mientras tanto de vez en cuando se me sale esa costumbre y le escribiré en algún momento a amigas.
Pienso que cuando uno escribe así, se deja parte de uno en ese papel, se piensa que se quiere decir, y se buscan palabras adecuadas, creo que me gusta esto porque pienso que Dios es un Dios de cartas, por algo están ahí cada día para mí, me imagino que el mismo lo hizo de su puño y letra y que tomo en cuenta cada detalle de esas cartas, cada coma en ellas. Quizás hemos olvidado esas cosas en medio de tanta tecnología, cuando podría ser una bella herramienta para mostrarle a alguien nuestro afecto. A todos nos gusta escribir así, pero lo olvidamos, lo abandonamos, porque creemos que es algo de niños, o porque simplemente olvidamos ser esos que somos.
Cuando vi esa carta no pude evitar pensar en eso, no pude evitar pensar en que un hombre me conto que con quien andaba saliendo le escribió una carta, y el ahora no está con ella, me pregunto qué haría con esas letras, si también terminaron tiradas por ahí en cualquier carretera.
En realidad esa carta solo me llevo a pensar en que siempre me prometí no olvidar ser detallista porque eso hace parte de mi, y aunque la carta bien se notaba era típica de adolecentes por eso de “nunca cambies”. Espero escribir las palabras adecuadas en tiempos adecuados para mostrar mi afecto. Espero seguir leyendo las cartas que mi amado me dice a diario, y espero que tanta tecnología no nos lleve a olvidar que las relaciones cara a cara también se hacen por medio de esas cartas que salen de nuestro puño y letra.
martes, 29 de enero de 2013
Des-tiempos
Estoy a punto de hacer un viaje, nuevamente fuera del país, una vez más los sueños se cumplen, una vez más he sido recompensada porque aunque no merezco nada, he hecho la parte que me corresponde, he dado de lo que he recibido y ahora veo que recibo de manera sorprendente. Repito en realidad no por mi .
En mi vida la mayor parte de cosas parecen que fueran a destiempo, ya todos están en sus trabajos, en sus actividades normales, ya todos regresan a sus rutinas y hábitos, yo salgo por unos días para olvidarme de todo y disfrutar de este tiempo que creo será maravilloso.
Cuando otros están acompañados yo suelo estar no rodeada de gente, cuando las personas comienzan a casarse y tener hijos o tener su pareja ideal, yo aún ando disfrutando le la soltería. Cuando la gente desea cosas le llegan porque así las planearon, yo sin embargo sigo en esta tarea de descubrir que mi tiempo no es el tiempo de todos y que algún día encontraré el tiempo que también será de ese otro que me acompañará por el resto de mis días.
Mientras las niñas jugaban a ser mamás, yo me dedicaba a estudiar, mientras mis compañeras leían varios libros yo empezaba por fin a leer mi primer libro, mientras unos soñaban con salir de la ciudad, yo soñaba con salir de casa, y así pasaron las cosas, en el ahora y antes, siempre han parecido destiempos en mi vida, pero han sido tiempos distintos. Mientras mis compañeras adolecentes tenían sus primeros novios yo me dedicaba a pensar que no era un tiempo para tan siquiera pensar en matrimonio.
Cuando muchos tenían amigos de su edad mis amigos eran los profesores o mis compañeros de trabajo que suelen ser mayores que yo, parecen destiempos pero han sido los tiempos de mi vida. Antes me molestaba todo esto, ahora he asumido que cada paso dado es camino recorrido, que no voy con la corriente sino en contra de ella, que mientras unos corren por cosas, yo he diferenciado el tiempo de cada cosa en mi vida. Si algo he tenido claro desde hace varios años es que "Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora" como dice eclesiastés 3:1
Es tiempo de volver a verme con la huesuda y volver convivir con ella, pues viajar es una forma de morir, esta vez no pienso hacer cuentas del dinero gastado pasándolo a pesos Colombianos, espero ver otras cosas, ver otras formas de ver la vida, ver otros paisajes, tengo clara mi cultura, la bajada del cielo, así que me voy a dejar sorprender, creo que aún no pierdo la capacidad de sorpresa de un niño, así que, es la clave para ser un eterno aprendiz. Disfrutaré de un viaje con muchas escalas, disfrutaré de no estar en la comodidad de mi cama y dormir en un aeropuerto, disfrutaré de ver rostros nuevos, tonalidades de voces distintas y de tantas cosas, pero sobretodo disfrutaré de la compañía de mi buen Padre, también espero regresar con historias, porque si este tampoco es el año del amort, creo que mínimo volverá hacer un año donde viajaré y escribiré historias para no olvidar, en este blog.
En mi vida la mayor parte de cosas parecen que fueran a destiempo, ya todos están en sus trabajos, en sus actividades normales, ya todos regresan a sus rutinas y hábitos, yo salgo por unos días para olvidarme de todo y disfrutar de este tiempo que creo será maravilloso.
Cuando otros están acompañados yo suelo estar no rodeada de gente, cuando las personas comienzan a casarse y tener hijos o tener su pareja ideal, yo aún ando disfrutando le la soltería. Cuando la gente desea cosas le llegan porque así las planearon, yo sin embargo sigo en esta tarea de descubrir que mi tiempo no es el tiempo de todos y que algún día encontraré el tiempo que también será de ese otro que me acompañará por el resto de mis días.
Mientras las niñas jugaban a ser mamás, yo me dedicaba a estudiar, mientras mis compañeras leían varios libros yo empezaba por fin a leer mi primer libro, mientras unos soñaban con salir de la ciudad, yo soñaba con salir de casa, y así pasaron las cosas, en el ahora y antes, siempre han parecido destiempos en mi vida, pero han sido tiempos distintos. Mientras mis compañeras adolecentes tenían sus primeros novios yo me dedicaba a pensar que no era un tiempo para tan siquiera pensar en matrimonio.
Cuando muchos tenían amigos de su edad mis amigos eran los profesores o mis compañeros de trabajo que suelen ser mayores que yo, parecen destiempos pero han sido los tiempos de mi vida. Antes me molestaba todo esto, ahora he asumido que cada paso dado es camino recorrido, que no voy con la corriente sino en contra de ella, que mientras unos corren por cosas, yo he diferenciado el tiempo de cada cosa en mi vida. Si algo he tenido claro desde hace varios años es que "Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora" como dice eclesiastés 3:1
Es tiempo de volver a verme con la huesuda y volver convivir con ella, pues viajar es una forma de morir, esta vez no pienso hacer cuentas del dinero gastado pasándolo a pesos Colombianos, espero ver otras cosas, ver otras formas de ver la vida, ver otros paisajes, tengo clara mi cultura, la bajada del cielo, así que me voy a dejar sorprender, creo que aún no pierdo la capacidad de sorpresa de un niño, así que, es la clave para ser un eterno aprendiz. Disfrutaré de un viaje con muchas escalas, disfrutaré de no estar en la comodidad de mi cama y dormir en un aeropuerto, disfrutaré de ver rostros nuevos, tonalidades de voces distintas y de tantas cosas, pero sobretodo disfrutaré de la compañía de mi buen Padre, también espero regresar con historias, porque si este tampoco es el año del amort, creo que mínimo volverá hacer un año donde viajaré y escribiré historias para no olvidar, en este blog.
miércoles, 9 de enero de 2013
Como nacieron las mariposas, en la panza.
La verdad las mariposas siempre me han parecido lindas, pero en las fotos o desde lejos, supongo que porque siempre le he tenido cierto miedo a los insectos, desde una picadura de avispas, y como ellas hacen parte de ellos solo las observo y hasta ahí, la verdad no sé porque se usa el término: "siento mariposas en el estomago" cuando se habla del amort, de un evento esperado, de nervios o hasta de la amistad. Lo cierto es que alguien tuvo que vomitarlas, eso digo yo y por eso voy a imaginar cómo pudo ser. La historia a continuación. Pero antes de eso darle una bienvenida formal a la seguidora de este blog, muchos lo leen por lo que dice esto, pero hasta el momento entro un seguidor oficial, no sé si me leerá mucho o no, pero bienvenida.
Todo comenzó una tarde soleada en las tierras Moniquirellas, un lugar desconocido para muchos pero fue donde se inicio esta historia. Leia una pequeña de unos tal vez unos 7 años vivía rodeada de la naturaleza, y era una pequeña solitaria, creció entre plantas y algunos animales, no se confundan no es la historia de Tarzán en versión femenina, no, no, no, simplemente era una pequeña que no se sabe porque estaba por ahí en medio de un hermoso paisaje, lo cierto es que vivía de comer algunos insectos, y algunos huevos de ellos. Un día tenía demasiada hambre, y comió más de lo que normalmente comía, lo grave fue que comió un nuevo huevo, un huevo dorado de insecto, se lo comió porque pensaba que estaría bien si comía algo desconocido al fin de cuentas ¿qué daño podría hacerle? Y así pasaron los días de Leia, disfrutaba de todo, de las noches, los días, la lluvia, el sol, los ríos, nada hacía que esa sonrisa suave y tierna se borrara de sus labios, siempre estaba reluciente.
Con el paso de los días y como ella iba creciendo empezó a preguntarse si existirían más como ella, así que decidió dar una vuelta por los alrededores, decidió salir de su zona de confort, y allí empezó a tener una sensación extraña en su estomago, nunca la había sentido, no sabía cómo explicárselo. Tenía nervios de salir de lo conocido y sentía como si algo se moviera en su interior.
Al llegar a zonas desconocidas este movimiento dentro de sí aumentaba, vio algunas viviendas y niños y niñas como ella, decidió acercarse y hablar con ellos, ellos al verla llegar a lo lejos corrieron a recibirla, aunque parecía extraño todos habían empezado a llegar desde hace algún tiempo, todos vivían solos en sus lugares y en búsqueda de buscar alguien como ellos llegaron a ese lugar poco a poco.
Leia volvió a sentir esa sensación de un movimiento raro en su interior cuando tuvo amistades, y cada vez que había algo importante para ella, pero todo aumento cuando se enamoro. Las sensaciones eran distintas para cada evento pero todas coincidían en un revoleteo. Lo que Leia no sabía era que esos huevos que había comido hace tanto tiempo, eran unos huevos especiales, por eso eran dorados y distintos a los que ella había comido. Estos huevos crecieron y además generaron muchos más nuevos de diferentes colores todos con un brillo especial. Eran mariposas, por eso cada vez que ella estaba emocionada, contenta, o sentía gratitud, o afecto o estaba cerca de su amor, sentía ese revoleteo. Era que aquellas mariposas salían de sus huevos y producían este efecto en ella.
Leia volvió a sentir esa sensación de un movimiento raro en su interior cuando tuvo amistades, y cada vez que había algo importante para ella, pero todo aumento cuando se enamoro. Las sensaciones eran distintas para cada evento pero todas coincidían en un revoleteo. Lo que Leia no sabía era que esos huevos que había comido hace tanto tiempo, eran unos huevos especiales, por eso eran dorados y distintos a los que ella había comido. Estos huevos crecieron y además generaron muchos más nuevos de diferentes colores todos con un brillo especial. Eran mariposas, por eso cada vez que ella estaba emocionada, contenta, o sentía gratitud, o afecto o estaba cerca de su amor, sentía ese revoleteo. Era que aquellas mariposas salían de sus huevos y producían este efecto en ella.
La pregunta de por qué nosotros hoy día sentimos esto mismo es porque cuenta la historia que minutos antes de morir Leia cuando ya era muy anciana, vomito aquellas mariposas y todo ser humano fue contagiado por ellas.
miércoles, 19 de diciembre de 2012
No le digas no al panda
Llevo varias semanas con la cabeza a mil, porque definitivamente madurar es aprender a decir no, gústele a quien le guste, he aprendido en este último tiempo a decir no, aun a los que más amo, o aun con los que se supone debiera quedar bien, he aprendido que si uno quiere estar bien con quien debe ser el centro de nuestra vida, hay que saber cuando hacer algo o cuando no.
He tenido que mantenerme en esas decisiones así encuentre una especie de rechazo o hasta miradas intimidantes, o hasta palabras ofensivas. Pero no solo se ha tratado decir no, en alguna invitación, o demandas de los otros, sino también de decir no cuando ya uno sabe que algo ya no da para más, por ejemplo dejar de creer en promesas que la gente hace a la ligera, para después disculparse diplomáticamente porque no se puedo cumplir, cuando ha sido algo que no se quiso cumplir.
Soy de las mujeres que deciden que un sí, es un sí y un no, es un no, así que cuando alguien me dice algo, le creo, por más mínimo detalle que sea, pero cuando defraudan esa confianza, por pequeño detalle que sea, perdono claro, pero entiendo que si no se restituye es posible que ya no sea lo mismo.
Hoy vengo con este video que me recuerda que también yo he sido un panda, que también me han dicho que no, y he tenido una pésima actitud, que refleja un rostro tierno pero que si no se hace como quiero entonces se me sale todo, vengo con este video pensando en esas actitudes que han tenido, vengo a desenvolver estos pensamientos, no para alguien los lea, sino para que no se me olvide que la persona que quiero ser, es una persona íntegra y no a medias, una persona que cumple con lo que dice, que sabe decir no, y que sobretodo se recuerda que no va a cambiar sus principios por unas lentejas que hasta mal cocidas estarán.
Hace poco leí, que si uno hace las cosas a medias fracasará exitosamente y creo que es bastante coherente, yo no quiero andar haciendo las cosas a mitades, porque definitivamente no hay nada como esa imagen "del perro que vuelve a su vomito" por andar en las mismas necedades, he decidido una vez más dejar de empatar, he decidido una vez más decir si cuando se debe y no cuando también, pero también marcar limites cuando la gente no cumple con lo dicho.
Y aquí para que no seamos pandas:
He tenido que mantenerme en esas decisiones así encuentre una especie de rechazo o hasta miradas intimidantes, o hasta palabras ofensivas. Pero no solo se ha tratado decir no, en alguna invitación, o demandas de los otros, sino también de decir no cuando ya uno sabe que algo ya no da para más, por ejemplo dejar de creer en promesas que la gente hace a la ligera, para después disculparse diplomáticamente porque no se puedo cumplir, cuando ha sido algo que no se quiso cumplir.
Soy de las mujeres que deciden que un sí, es un sí y un no, es un no, así que cuando alguien me dice algo, le creo, por más mínimo detalle que sea, pero cuando defraudan esa confianza, por pequeño detalle que sea, perdono claro, pero entiendo que si no se restituye es posible que ya no sea lo mismo.
Hoy vengo con este video que me recuerda que también yo he sido un panda, que también me han dicho que no, y he tenido una pésima actitud, que refleja un rostro tierno pero que si no se hace como quiero entonces se me sale todo, vengo con este video pensando en esas actitudes que han tenido, vengo a desenvolver estos pensamientos, no para alguien los lea, sino para que no se me olvide que la persona que quiero ser, es una persona íntegra y no a medias, una persona que cumple con lo que dice, que sabe decir no, y que sobretodo se recuerda que no va a cambiar sus principios por unas lentejas que hasta mal cocidas estarán.
Hace poco leí, que si uno hace las cosas a medias fracasará exitosamente y creo que es bastante coherente, yo no quiero andar haciendo las cosas a mitades, porque definitivamente no hay nada como esa imagen "del perro que vuelve a su vomito" por andar en las mismas necedades, he decidido una vez más dejar de empatar, he decidido una vez más decir si cuando se debe y no cuando también, pero también marcar limites cuando la gente no cumple con lo dicho.
Y aquí para que no seamos pandas:
lunes, 17 de diciembre de 2012
Azul
Tengo gustos por varias cosas que no han sido copiados o heredados, uno de ellos el deporte, recuerdo la época donde corría, jugaba futbol, entre otras, este gusto por el deporte nació cuando en una época se dijo que quienes no fueran bautizados serian llevados un día por el diablo, yo que desde pequeña entendía que esto era una decisión y un acto de obediencia, no había sido bautizada por la iglesia católica, así que esa fue la primera vez que experimente el rechazo por mis creencias. Las niñas no pretendían pasar tiempo conmigo por esa razón, así que en mis tiempos de descanso colegial decidí, jugar futbol con los niños, otra niña quien ya jugaba, también se unió. Así empezó mi gusto por el futbol, no soy a más experta, más bien aficionada.
De la misma manera elegí ser hincha de un equipo, quería que este fuera uno Bogotano, pensé alguna vez en serlo de Santa fe, porque un niño que me gustaba del colegio también lo era, pero el color rojo no me gustaba tanto como el azul, y también porque no hay nada peor que elegir cosas para ser aprobado por otro, así que por ese tiempo no lo decidí, pero tiempo después hace como unos 10 años digo yo, al estar hablando con unas amigas decidimos ser hinchas de millonarios, por el color, por ser el que tenia mas títulos y en si por un gusto que no sabíamos bien cual era.
Posteriormente empecé ir al estadio, no sé por qué no recuerdo la primera vez que fui, siempre me pasa, olvido esos inicios, pero sí recuerdo varios partidos, varios momentos que viví, la verdad disfrutaba mucho de ese plan, alguna vez no falte al estadio porque me abone y fui a cada partido, fui sola, acompañada, entre a sur, a norte, a oriental y occidental, nunca me hice parte de una barra, yo iba porque me gusta esa sensación de unidad con otros, aunque no nos conozcamos, entiendo perfectamente algunos conflictos que se viven y como ya lo escribí antes creo que se reflejan en medio de esas cosas un problema de identidad, en fin, disfrute de cada ida al estadio, pero deje de asistir constantemente porque hace más o menos 4 años el plan era otro, era estar en otro lugar buscando a quien le daría, de nuevo, verdadero sentido a mi vida.
He disfrutado de ir al estadio, y es maravilloso ver campeón a el equipo del que uno decidió ser hincha, ya lo dije no soy experta, más bien fanática, no muero por eso, pero si me emociono, me gusta gritar al ver un partido, me molestan los mitos frente al futbol y la mujer, así como los mitos con respecto a ser hincha o ir al estadio. Pero si algo he disfrutado es a Dios aun en medio de esos triunfos o derrotas que he vivido al ser hincha de este equipo azul, creo que a través de esto he aprendido que su fidelidad es mayor, que él es quien me apoya en mis locuras, en mis sueños más absurdos o pequeños.
Así que celebro con mucha alegría, ver al equipo del que decidí ser hincha, campeón por primera vez, lo veo, celebro esa estrella 14.
De la misma manera elegí ser hincha de un equipo, quería que este fuera uno Bogotano, pensé alguna vez en serlo de Santa fe, porque un niño que me gustaba del colegio también lo era, pero el color rojo no me gustaba tanto como el azul, y también porque no hay nada peor que elegir cosas para ser aprobado por otro, así que por ese tiempo no lo decidí, pero tiempo después hace como unos 10 años digo yo, al estar hablando con unas amigas decidimos ser hinchas de millonarios, por el color, por ser el que tenia mas títulos y en si por un gusto que no sabíamos bien cual era.
Posteriormente empecé ir al estadio, no sé por qué no recuerdo la primera vez que fui, siempre me pasa, olvido esos inicios, pero sí recuerdo varios partidos, varios momentos que viví, la verdad disfrutaba mucho de ese plan, alguna vez no falte al estadio porque me abone y fui a cada partido, fui sola, acompañada, entre a sur, a norte, a oriental y occidental, nunca me hice parte de una barra, yo iba porque me gusta esa sensación de unidad con otros, aunque no nos conozcamos, entiendo perfectamente algunos conflictos que se viven y como ya lo escribí antes creo que se reflejan en medio de esas cosas un problema de identidad, en fin, disfrute de cada ida al estadio, pero deje de asistir constantemente porque hace más o menos 4 años el plan era otro, era estar en otro lugar buscando a quien le daría, de nuevo, verdadero sentido a mi vida.
He disfrutado de ir al estadio, y es maravilloso ver campeón a el equipo del que uno decidió ser hincha, ya lo dije no soy experta, más bien fanática, no muero por eso, pero si me emociono, me gusta gritar al ver un partido, me molestan los mitos frente al futbol y la mujer, así como los mitos con respecto a ser hincha o ir al estadio. Pero si algo he disfrutado es a Dios aun en medio de esos triunfos o derrotas que he vivido al ser hincha de este equipo azul, creo que a través de esto he aprendido que su fidelidad es mayor, que él es quien me apoya en mis locuras, en mis sueños más absurdos o pequeños.
Así que celebro con mucha alegría, ver al equipo del que decidí ser hincha, campeón por primera vez, lo veo, celebro esa estrella 14.
lunes, 3 de diciembre de 2012
Después del "Vivieron felices para siempre"
Los cuentos siempre terminan con "Y vivieron felices para siempre". Creo que así es la vida, en cada cosa que hacemos, todos nos cuentan la parte feliz del tema, lo bello que es graduarse de algo, lo lindo que es la boda o encontrar el amor de la vida, iniciar en el trabajo soñado, encontrar amigos, hacer una familia. A nadie le gusta hablar de lo que pasa luego, del después del "vivieron felices para siempre".
Es curioso pero a nadie le gusta compartir esos detalles, supongo que nadie nos quiere crear un inconsciente de tragedia o algo por el estilo. Sin embargo por estos días me encontrado con muchos casos de estos. Algunos propios, otros de otras historias que tienen que ver con lo que nos pasa a todos, sí, a todos nos pasa.
Comenzare con el miedo al futuro luego de graduarse de una carrera o estar a puertas de hacerlo, a nadie le dicen que hay tantos profesionales, por ahí, en búsqueda de tantas cosas como uno, uno se imagina graduándose y a los 8 días estar trabajando, se imagina estar trabajando en algo que siempre soñó y sobre todo con el sueldo que se soñó pero resulta que no, que la realidad es un poco más extraña de lo que se imaginaba, hay personas que tardan más que otras en encontrar el primer trabajo, otras que deciden descansar por un tiempo como yo lo hice, mientras me salia rural o la tarjeta profesional, otros que toman la primera oportunidad que les salga, hay de todo tipo, o el que si de una entro a trabajar, y va por buen camino en su hoja de vida. Pero todos coincidimos en una cosa, los horarios, nunca fueron tan largos y tan rígidos, tan extenuantes en algunos casos, algunos como le paso a un amigo mio, le vi la cara de desilusión, nadie le dijo que a veces ser profe, no era lo que él soñaba, a veces debe sentarse por ahí a hacer nada, a sacar copias y ya, pero debe responder con el tiempo de trabajo así no este con estudiantes o haciendo nada. El rollo no es ese, a todos nos pasa, tenemos un imaginario de lo que va a ser y no es así, pero nadie nos lo dice, no generalizo pero lo he visto suceder. Esto nos enseña a madurar, cumplir horarios, callar o hablar en momentos adecuados, seguir reglas, entre tantas, el error desde mi punto de vista es acoplarse, es decir, olvidar el porque se esta ahí olvidar los sueños con los que se entro a la universidad y se salio de ella, creo que el trabajo, es maravilloso, pero que no te debe matar, pero a nadie le enseñan esto hasta que terminamos muertos en vida porque dejamos morir los sueños.
La otra parte de la historia que vi, fue un montón de mujeres reunidas, comenzaron hablar del matrimonio porque una de ellas esta a puertas de este, las recién casadas del grupo, hablaban de lo bello que es ese día las que llevaban mucho tiempo simplemente guardaban silencio, en medio de un rostro que muestra que han pasado por muchas cosas, luego del tema del día de la boda como tal, muchas de ellas comenzaron a sacar un montón de palabras de lo difícil que es la convivencia, de lo duro que es enseñar a un hombre lo que nunca le enseñaron en casa, como por ejemplo que la ropa limpia, la losa lavada los baños limpios, la comida, no llegan por arte de magia a estar así, sino que es un trabajo que se debe realizar.
Estas situaciones me hicieron pensar que a nadie le gusta hablar del después del "Vivieron felices para siempre" que tenemos muchísimos imaginarios un poco sacados de esos cuentos de hadas o cuentos de infancia, o de los súper héroes, porque como alguna vez leí uno nunca se imagina a uno de ellos sacando la basura o lavando un baño, no, la verdad es que la vida es hermosa por eso, porque parte de la vida es levantarse a diario temprano, lavarse los dientes, peinarse, tender la cama, saber seguir reglas, madurar, enfrentarse con alguien que es opuesto a uno, pero que cada cosa es tomar decisiones de seguir hasta la muerte, de no dejar las cosas a medias, de no huir frente a lo primero que a uno no lo gusto, sino que realmente la vida implica esfuerzo y dedicación, construcción y sobre todo siempre estar retomando eso con lo que de pequeños se soñó para no olvidar que independiente del después del "vivieron felices para siempre" siempre que se construye se tendrá algo que valga la pena contar a pesar de esos matices que algún día nadie nos quiso expresar.
Es curioso pero a nadie le gusta compartir esos detalles, supongo que nadie nos quiere crear un inconsciente de tragedia o algo por el estilo. Sin embargo por estos días me encontrado con muchos casos de estos. Algunos propios, otros de otras historias que tienen que ver con lo que nos pasa a todos, sí, a todos nos pasa.
Comenzare con el miedo al futuro luego de graduarse de una carrera o estar a puertas de hacerlo, a nadie le dicen que hay tantos profesionales, por ahí, en búsqueda de tantas cosas como uno, uno se imagina graduándose y a los 8 días estar trabajando, se imagina estar trabajando en algo que siempre soñó y sobre todo con el sueldo que se soñó pero resulta que no, que la realidad es un poco más extraña de lo que se imaginaba, hay personas que tardan más que otras en encontrar el primer trabajo, otras que deciden descansar por un tiempo como yo lo hice, mientras me salia rural o la tarjeta profesional, otros que toman la primera oportunidad que les salga, hay de todo tipo, o el que si de una entro a trabajar, y va por buen camino en su hoja de vida. Pero todos coincidimos en una cosa, los horarios, nunca fueron tan largos y tan rígidos, tan extenuantes en algunos casos, algunos como le paso a un amigo mio, le vi la cara de desilusión, nadie le dijo que a veces ser profe, no era lo que él soñaba, a veces debe sentarse por ahí a hacer nada, a sacar copias y ya, pero debe responder con el tiempo de trabajo así no este con estudiantes o haciendo nada. El rollo no es ese, a todos nos pasa, tenemos un imaginario de lo que va a ser y no es así, pero nadie nos lo dice, no generalizo pero lo he visto suceder. Esto nos enseña a madurar, cumplir horarios, callar o hablar en momentos adecuados, seguir reglas, entre tantas, el error desde mi punto de vista es acoplarse, es decir, olvidar el porque se esta ahí olvidar los sueños con los que se entro a la universidad y se salio de ella, creo que el trabajo, es maravilloso, pero que no te debe matar, pero a nadie le enseñan esto hasta que terminamos muertos en vida porque dejamos morir los sueños.
La otra parte de la historia que vi, fue un montón de mujeres reunidas, comenzaron hablar del matrimonio porque una de ellas esta a puertas de este, las recién casadas del grupo, hablaban de lo bello que es ese día las que llevaban mucho tiempo simplemente guardaban silencio, en medio de un rostro que muestra que han pasado por muchas cosas, luego del tema del día de la boda como tal, muchas de ellas comenzaron a sacar un montón de palabras de lo difícil que es la convivencia, de lo duro que es enseñar a un hombre lo que nunca le enseñaron en casa, como por ejemplo que la ropa limpia, la losa lavada los baños limpios, la comida, no llegan por arte de magia a estar así, sino que es un trabajo que se debe realizar.
Estas situaciones me hicieron pensar que a nadie le gusta hablar del después del "Vivieron felices para siempre" que tenemos muchísimos imaginarios un poco sacados de esos cuentos de hadas o cuentos de infancia, o de los súper héroes, porque como alguna vez leí uno nunca se imagina a uno de ellos sacando la basura o lavando un baño, no, la verdad es que la vida es hermosa por eso, porque parte de la vida es levantarse a diario temprano, lavarse los dientes, peinarse, tender la cama, saber seguir reglas, madurar, enfrentarse con alguien que es opuesto a uno, pero que cada cosa es tomar decisiones de seguir hasta la muerte, de no dejar las cosas a medias, de no huir frente a lo primero que a uno no lo gusto, sino que realmente la vida implica esfuerzo y dedicación, construcción y sobre todo siempre estar retomando eso con lo que de pequeños se soñó para no olvidar que independiente del después del "vivieron felices para siempre" siempre que se construye se tendrá algo que valga la pena contar a pesar de esos matices que algún día nadie nos quiso expresar.
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