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lunes, 17 de mayo de 2021

El club de la pelea

 Alguna vez vi una película titulada con el nombre que decidí darle a esta entrada, creo que no la volvería a ver, y la verdad no recuerdo mucho la trama, solo recuerdo el trauma, habían tantos golpes que los hombres terminaban con el rostro y el cuerpo hecho trizas. Así como resulto mi rostro y mi cuerpo luego de una salida a montar bici como un día normal que solía hacer ejercicio en domingo. 

Antes de que quien lea este texto lo continúe leyendo tiene que saber que todo esto por más loco, absurdo, o fuera de los cabales por efecto de la anestesia, que les pueda parecer, fue real, así lo viví, y fue aterrador y a la vez maravilloso. 

Salí un domingo a montar bici, revise la bici sin ningún inconveniente más que algo baja de aire, le puse aire y empecé mi camino a hacer tal vez según yo unos 30 o 40 km, al estar en el recorrido la llanta de adelante salió a volar, eso lo supe después, lo que recuerdo es estar escuchando una canción, y que todo paso en segundos, estaba en el suelo, con dolor en mi rostro, con sangre por donde mirara.

Se me acerco un señor, yo creo que fue Dios enviándome un Ángel, recuerdo que me dijo: "tranquila tu estas bien, a la bici se le salió la llanta de adelante", él le puso la llanta a la bici y no supe más de él. Varias personas comenzaron a acercarse, todo era borroso como lo que se vive dentro de un sueño, solo escuchaba sus voces, la gente me preguntaba que si me había estrellado con alguien o algo por el estilo, claro, la bici ya había sido acomodada, así que estaba muy confuso todo. 

Logre comunicarme con mamá sin poder hablar, alguien tomo mi celular y le conto lo que estaba sucediendo, este texto se llama el club de la pelea por la forma en que me vi ese día pero también porque creo que en ese mismo instante se inicio una pelea por mi vida. 

No me rompí la cabeza, ni me desnuque, lo cual ya era un milagro, es como si esas partes hubieran sido guardadas, estando en el suelo, llena de sangre y de dolor tan solo pude empezar a orar en mi mente, pidiéndole a Dios que me ayudara, pues este dolor físico es quizás el más difícil que he experimentado.

Solo tenia oración en mi cabeza, dolor en todo mi cuerpo, en especial mi rostro, y una canción que resonaba en mi mente, "todo lo que viene del enemigo lo trasformas para bien", desde allí comprendí que ese momento había sido algo muy difícil, pude enviar un mensaje para pedir oración y creo que fue tan importante contar con quien levanto al cielo un clamor por mi, porque mi dolor era absurdo, pero lo que experimentaba, y el saber que habían personas peleando por mi en oración me hicieron soportar aquel momento. 

Camino a urgencias, solo podía pensar en un texto que encuentro en la biblia: "A los que aman a Dios Todas las cosas ayudan a bien", ¿Cómo podría tener eso en mi mente en un momento tan difícil?, sentía los dientes del frente tanto de arriba como abajo, totalmente desplazados, y solo podía pensar en la cruz, ¿Cómo Jesús pudo experimentar tanto dolor? por eso lo llaman, varón de dolores, a eso me aferre, a pensar en él, en que él me entendía y podría ayudarme a vivir tan trágico momento para mi. 

Pensé mucho en él en mi camino a urgencias, en la sala de espera, en donde todo él que se me acercaba me miraba con pánico en los ojos, ¿Cómo se estaría viendo mi rostro para que tantas expresiones fueran de desagrado y asombro? ¿Cómo se vería el rostro de Jesús camino al Gólgota y clavado en la cruz? 

Fue un tiempo de mucho dolor, lo cual no lo voy a describir al detalle, lo que sí quiero compartir, es que el solo hecho de no haber muerto ese día, ya es un milagro, por un momento pensé que ese iba a ser mi ultimo día aquí, pero Dios una vez más como en el pasado, volvió a salvarme de la muerte, y hoy vivo para contar ese milagro. 

Como segundo milagro fue su compañía en cada momento, podrán llamarme loca pero así fue, lo sentí ahí, estando junto a mi cumpliendo su promesa que "aunque en el mundo tuviera aflicción confiara que el había vencido y había prometido estar todos los días hasta el fin".

Luego en la toma de radiografías algo maravilloso sucedió, se veía mi muñeca de la mano izquierda fracturada, y tenia dolor, los doctores estaban muy confundidos, porque una y otra vez me venia a preguntar, si alguna vez antes de esto yo había sido enyesada en esa muñeca o que si había sufrido una caída de hace años atrás, lo cual nunca ha pasado. 

Así que lo dejaron pasar un día y no podían creer que yo hubiese tenido un fractura que ya se veía sana, un medico hasta algo enojado me dijo: "es una caída que usted no recuerda", pero yo sabia que mi maestro de milagros, ya estaba obrando, él me sanó, hizo un milagro creativo en ese mismo instante, lamento que ese medico no me creyera, porque perdió la oportunidad de hablar de milagros que Dios hace aun hoy. 

Las noches que siguieron fueron completamente difíciles, me dolía todo y no lo calmaban los medicamentos, y sé que solo pude vivirlas, porque Jesús, estaba ahí, él me había dicho que bajo sus alas podía llorar y ser cobijada, así que lloraba y clamaba en mi mente y corazón, me consoló saber que Dios mismo se entrego por mi para que sí yo llegaba a pasar por algún dolor, él me podía entender y ayudar. 

Tengo una lista de música de alabanza y adoración en mi celular, eso fue lo que puse toda la noche del primer día de hospital y cada instante vivido allí, recuerdo entrar a cirugía con algo de inquietud, ¿Y sí este es mi ultimo día en la tierra? ¿Y si no puedo volver hablar? ¿Sí vivo podre seguir sirviéndole a Dios? ¿Podre seguir teniendo el privilegio de salvar vidas? pensé en lo que dejaría atrás, mi familia, mi familia dos, los amigos más cercanos, la iglesia, los discípulos, y solo le dije a Dios que hiciera su voluntad, que sí ese era mi ultimo día yo había vivido al máximo, y que estaría ya con él donde no hay muerte ni dolor.

Y al mismo tiempo sentí en mi corazón el amor que muchos me tienen y yo les tengo, y lo mucho que Dios aun tiene para mi, los planes que aun no he hecho aquí en la tierra, los sobrinos que no he conocido, la propia familia que tendré, las vidas que aun faltan por salvar. 

Solo pensaba en que cuando saliera de eso si Dios me dejaba seguiría amándolo a él y a los demás, nunca me había sentido tan vulnerable y me hubiese encantado poder decir muchos mas te quiero a los que quiero. Nunca me había sentido, tan cerca de la muerte como ese día y a la vez tan cerca de la eternidad. 

Muchos estaban orando por mi, es más tuve el privilegio de orar con mi segunda familia antes de entrar a cirugía, eso me dio paz, ellos oraban y yo solo escuchaba y asentía en mi corazón.

Salí muy rápido de cirugía, y al pasar el efecto de la anestesia, lo supe no tenia sonrisa, porque no habían dientes de arriba, pero tenia el gozo de saber que aun podía seguir amando a Dios aquí y a los demás, podía seguir sirviéndole a Dios, ahí pude hablar de nuevo y llore mucho no tanto de dolor sino de agradecimiento por tener más vida y poder hablar. 

Esa noche volví a orar con mi mamá y luego con mi segunda familia, ha sido de las oraciones más lindas, poder decir gracias Dios por salvarme fue precioso, pase una noche muy difícil, las horas fueron largas pero en mi mente seguía clavado el mensaje de que él seguía ahí, y que "todo lo puedo en Cristo que me fortalece" 

Hoy ya estoy en casa, recuperándome, pensando en lo bueno y fiel que ha sido Dios, en que me esta diciendo que en esto seguiré viendo milagros, como los que le sucedieron a Moisés cuando Dios lo uso para abrir el mar rojo, me despierto a veces con tristeza, pero se va tan pronto me acerco a él, le escribo mis oraciones si me duele mucho la boca, o si puedo abrirla, soy sincera y le abro mi corazón. 

Muchos esperarían que en los momentos de dolor uno se derrumbara, o que preguntara ¿por qué a mi?, yo he decidido encontrar milagros, intimidad con Dios, escuchar su voz tierna y amorosa, sentir la cobertura de sus alas, conocerlo más profundo y salir de esto más tierna, más cariñosa, más agradecida, más noble, más compasiva, recordar que no sé que traerá el mañana pero sé que nunca se apaga su llama, que salga el sol por donde salga el me ama, como diría una de mis canciones favoritas. 

Hoy escribo esto por que estoy agradecida con Dios por estar viva, porque quiero recordarme que voy a estar bien, porque quiero animar a los que pasan por situaciones muy complejas, aun más que la mía, que Dios está y si él está estaremos bien porque él tiene cuidado de nosotros. 

También quiero agradecer a la familia de Dios, cada oración, cada palabra de animo, cada versículo que me da vida, cada detalle que me han dado, me han hecho saber que definitivamente si lleváramos a muchos a Jesús nuestro mundo seria otro y estableceríamos ese reino que él quiere, gracias a quien se tomo un instante para orar por mi, gracias a los que siguen pendientes de mi. 

Gracias a Dios que me ha dado un día nuevo y un nuevo respirar, seguimos peleando porque esta leve tribulación no es comparable con la recompensa de tenerlo a Él.  

Para finalizar, quiero decir, aférrate a Dios, a su amor que perdura para siempre, aférrate a su palabra, pues de lo que te alimentas en tu rutina, definirá en donde estarás el día oscuro, así que aférrate a él, pues el esta ahí a la puerta de tu vida, para ayudarte a pasar por valle de sombra de muerte, pero también a los buenos planes de bienestar que tiene para ti. 




miércoles, 21 de abril de 2021

¡Ay como me duele!

Recientemente vi el capítulo de una serie médica, donde mostraban a una persona sorda, que había tomado la decisión de hacerse una cirugía para poder oír por primera vez, después de la cirugía ella no se sentía ella misma. 

Había mucho ruido, y había dejado de valorar a su mejor amiga ya que percibía  tanto ruido alrededor que sentía que en realidad ya no la escuchaba. 


Me llamo mucho la atención esa historia en su momento pero recientemente la pienso aún más, debido a que mis oídos no han estado pasando por un buen momento, piel muerta ha generado taponamiento en los mismos, y han generado inflamación de tal forma que en este momento en el que estoy escribiendo este texto, no escucho de la mejor manera. ¡Ay como me duele!, como dice una canción bastante popular de la cantante Selena, y quien ha experimentado un dolor de oído sabe lo que eso significa.


Esa historia de la serie frente a esta historia que sigo viviendo, me han hecho reflexionar sobre la manera en las que escuchamos. Y ambas historias se conectan con el ruido, a veces tenemos tanto ruido en nuestra vida que no escuchamos lo que nos está pasando. 


Dios quien siempre está interesado en hablarnos, lo suele hacer de formas sencillas, tan sencillas que las podemos perder de oído, por tener ruido en nuestra mente y corazón. A veces nos susurra con el viento, que refresca en un día caluroso, a veces nos habla a través de canciones, o nos habla a través de situaciones, pero tal vez la forma más clara y sencilla es a través de sus propias notas, escritas a través de muchas personas compiladas en un solo libro, así es: la Biblia. 


Debido al dolor de oído que he tenido, tengo que hablar pidiendo que por favor me repitan lo que están diciendo, algunos se molestan y no me repiten lo que dijeron, he tenido que concentrarme mucho para escuchar lo que algunos me están diciendo, normalmente presto mucha atención a las palabras, a las expresiones y los tonos con los que alguien se expresa, pero debido a esta situación he tenido que ser más intencional al escuchar. 


He pensado en que no sabemos oír y que odiamos repetir porque esperamos ser oídos correctamente, también me ha llevado a pensar lo paciente que es Dios conmigo, cada vez que le digo: “sé que me amas pero podrías decírmelo más seguido”, tal vez me lo dice constantemente más de lo que he pensado pero mis oídos espirituales pueda ser que también estén tan resecos y tan llenos de piel muerta que no lo escucho, o pueda ser que me lleno de tanto ruido de las preocupaciones diarias que no logro escuchar sus mensajes de amor para mi. 


No sé cómo vamos escuchando por la vida, sin ser tan consientes de ello, un profesor de cultura ciudadana solía decir “oído” cada vez que iba a decir algo, recuerdo que junto a una amiga nos reíamos porque nos parecía muy cómico que en vez de decir atención o escuchen decía eso, aunque entendía que era la forma de romper la monotonía que no deja que prestemos atención a las instrucciones que se nos estaban dando. 


Y pienso mucho en eso porque debido a este dolor de oído que aún tengo, he orado mucho por sanidad, he ido al médico pero sobre todo me he quedado meditando en todas aquellas ocasiones donde los evangelios hablan de sordos que Dios sanaba, siempre me imaginaba esas historias distantes a mi, porque no había tenido la situación de esforzarme para oír, sin embargo hoy adquieren sentido esas lecturas que tal vez sentía ajenas a mi, para pedir por lo físico pero tal vez por lo espiritual porque siento que muchas veces esos oídos espirituales se han llenado de muerte y no han podido escuchar el amor tan claro que Dios me habla a diario. 


Creo que estas cosas a veces se nos permiten vivirlas para seguir haciendo altos en el camino y valorar lo que damos por sentado como un oído físico que nunca falla y también correr al maestro de milagros para ser sanados física y espiritualmente. Encontrar sanidad y poder escuchar lo que nos dice a diario sana nuestra vida, y al igual que la historia de la serie no quiero ruidos que no me dejen oír verdaderamente a mi mejor amigo a aquel que me ha amado con amor eterno. 






martes, 22 de julio de 2014

Memorial de un viaje parte 2

En la medida que iba haciendo este memorial, no podía dejar de pensar en lo desgastante que debe ser tener un diario, pero definitivamente no quería olvidar lo bueno que Dios ha sido y por qué no, hablar a letra entera de lo bueno que ha sido, y sobre todo de su gran fidelidad.

25 de junio 2014. Tratamos de hacer orden en el lugar donde nos hospedamos, alistamos las maletas para el nuevo viaje y de una vez para nuestro regreso en 8 días, tenemos ansiedad y gratitud, subo álbumes al Facebook que lo bueno de hacerlo en el mundial es que no los revisan, me encantan las fotos por ello las público aunque sea sólo un 10% de lo tomado. Me gusta revisarlos y al verlos darle gracias a Dios por darme tantas cosas bellas, parece ñoño pero como es lo que veo constante me ayuda como memorial.





26 de junio 2014. Salimos paras los Egiptos, con mucha expectativa, no por Egipto sino por Israel, nos cuentan que la situación del Cairo no es favorable. Llegamos al hotel, buscamos donde comer pero sólo habían supermercados, armamos sándwich con lo que parecía atún ya que los letreros no se entienden, afortunadamente lo eran, y venían picantes, pero fue delicioso, parecía que la comida iba a ser más económica que en Londres.




27 de junio 2014. Me pregunto como los Israelitas caminaron en el desierto con tremenda calor, definitivamente uno no imagina las condiciones y los milagros de la columna de nube hasta que está en estas temperaturas, salimos a caminar por el desierto, a montar en cuatrimoto y en camello. Llego a mi habitación y hay una flor en la cama puede que sea una costumbre en los hoteles pero lo veo como regalos de mi Dios.



28 de junio 2014. La playa es espectacular, sin embargo me sigue gustando la de San Andrés más que ninguna otra, me encanta el mar y el olor a bloqueador, me parecen que son la felicidad, el mar es helado, lo disfruto como una pequeña. Colombia jugó, fue la locura y ganó, eso lo escribí antes de ver el partido.




29 de junio 2014. Fuimos al Cairo, en el camino encontramos de todo, lugares donde el baño es un hueco, vimos demasiados retenes, nos pedían los pasaportes en cada uno de ellos, varios militares y tanques de guerra, recién iniciaba para los musulmanes una de sus costumbres que son 30 días de ayuno donde no comen, no toman, ni tienen relaciones, desde las 3 am hasta la puesta del sol, no deja uno de impresionarse al ver tantos hombres haciendo esto, y por todo lugar donde se caminaba, la música que salía de todos lados, y el aguante sobre todo de tomar agua en 44ºC. En las pirámides nos dieron unos libros de parte del gobierno para explicar que realmente es el Islamismo, y la mala imagen que nos han creado a nosotros eso dijo el guía, al regreso hacia Sharm el Sheij. Encontramos que muchos hombres salían a darle comida a los que recorrían la carretera, para a las 7 en punto parar en algún lugar y comer, nuestro conductor que no hablaba sino sólo árabe, miraba con alegría, su comida, la tocaba y nos decía todo el tiempo "Food".



30 de junio 2014. Se acerca nuestro regreso, hoy hemos paseado en bote, por el Mar Rojo, inevitable no pensar en el camino recorrido por los Israelitas al salir de la esclavitud de Egipto. Y de como se abrió el mar y pasaron en seco.




01 de julio 2014. Salimos para Israel a conocer algunos de los lugares bíblicos, al entrar en el país nos reciben con "Bienvenidos a la tierra que fluye leche y miel", piensa uno en las tierras prometidas que faltan por conquistar, recorremos Belén, el camino hacia la cruz y donde se dice fue la tumba de Jesús, yo trato de imaginar como fue en ese tiempo y con cuanto amor me amo Jesús, vamos al muro de las lamentaciones y pienso en toda la historia bíblica acerca del templo de Salomón.




02 de julio 2014. Vamos a el desierto donde Jesús fue tentado pienso en este versículo y sonrió Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. "Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro"Hebreos 4:15, 16. Pasamos por el río Jordán y me gustan más estos lugares porque están casi limpios sin construcciones, o mano de obra humana. Sólo puedo pensar en Jesús y todo lo que hizo por mi, pienso en que quiero más saber de él, y en mi mente escucho, te anhelo, te deseo, ven camina junto a mi tu me puedes entender consolador.




03 de julio 2014. Ya estamos a punto de regresar a Londres, así que aprovechamos nuestro último día, descansando, nadando un poco, logre flotar en el agua por primera vez, medito en las cosas vividas durante este viaje por Egipto, Israel y Palestina, pienso en todo lo que significó esta tierra, y la historia que contiene, pienso en cada cosa que he leído en la Biblia, y las enseñanzas recibidas, pienso en Papá Dios, en Jesús y en el Espíritu Santo, tengo varias sensaciones en mi, y pienso que los viajes no marcan la historia de mi vida pero sí alimentan cosas, este alimento más amor por aquel que murió por mi en la cruz. Término de leer un libro en el avión de mi autora favorita y confirmo que sí Dios no es el centro de mi vida nada valdría la pena en ella. Pienso en que algunos se entristecen por ser Colombianos y ser tratados mal, como nos trataron, y pienso más bien en que amo haber nacido en Colombia y me siento privilegiada al estar allí, al hacer parte de una iglesia con propósito y visión, agradezco a Dios por ser Colombia, y aunque tenemos fama mala, sueño con que seremos reconocidos por otras cosas que nuestra fama cambiara en la medida en que volvemos nuestros corazones a Dios.



Veo mis uñas y por falta de no saber pronunciar quitaesmalte y no conocer donde los venden por aquí, veo que están mal, que deseó llegar a ponerlas bellas, pero me río al verlas así, porque habla de esta historia que ya casi completa 24 días.

04 de julio 2014. Empacamos maletas, y mis ojos se llenan de lágrimas al ver que mi prima me da un vestido de ella que a mi me gusto, lo lavo para mi y me lo entrego, es de ese amor de hermanas, y doy gracias a Dios porque ella me mostró tanto amor y tantas cosas bellas, no soy buena al agradecer, me gustaría ser más dulce y tierna al hacerlo pero sólo puedo decirle gracias por tanto.




05 de julio 2014. No deja de sorprenderme con cuanto cariño nos han tratado, mi prima y su novio nos acompañan al aeropuerto y les voy a extrañar espero verles muy pronto, para retribuirles lo que me han dado no porque me sienta en deuda, porque el amor no se debe, sino sí recibe y se entrega y quisiera mostrarles algo de lo que ellos me han dado. Salimos en vuelos con conexión, y doy gracias a Dios por este tiempo tan bello que he vivido.




06 de julio 2014. Siendo las 9:44 pm...
Tengo muchas historias que contar, algunas maravillosas, otras no tanto, pero por encima de todo lo vivido, hablar de lo bueno de más, que ha sido Dios conmigo. A él le debo todo y estoy sumamente agradecida por tanto. Por su gran amor y fidelidad, porque él siempre es bueno. Escribo esto como un memorial para no olvidar este viaje, para no olvidar que fue Dios quien ha dado sueños y los ha cumplido, para no olvidar ser agradecida con él y la gente.









sábado, 14 de junio de 2014

Sin límites para soñar

Muchas veces había creído que las promesas que uno leía en la Biblia eran para otros, para gente que había nacido en grandes hogares de cristianos, para pastores, para los hijos de ellos, para gente elegida, es decir que yo no era una de ellas, leía cosas como: "Tengo planes de bienestar y no de calamidad" y me decía que eso era para otros, para gente más preparada, con más estudios, para gente más inteligente. También llegue a creer que gente había nacido con estrella aunque no fueran cristianos, gente que sabía hacer las cosas o gente que había nacido en familias mejores que la mía, gente con familias estables como dos amigas del colegio, que ellos tendrían más oportunidad de ser felices, de cumplir sus sueños. 

También llegue a un punto donde no sólo se trataba que otros tuvieran muchas cosas o más oportunidades sino que sólo recibiría un amor que creía merecer pero que más allá de eso no podría, más o menos como sí llegará un punto donde se acabará el bono de buenas cosas o buenas bendiciones a disfrutar, porque eso de de tener bendiciones ilimitadas no se podría, de ese dicho colombiano "De eso tan bueno no dan tanto".

Pero la verdad vivía triste y amargada, conmigo misma, con mi situación, con otros y con Dios, creía que todo lo que pasaba a mi alrededor era malo o que llegaría a serlo, la nube de lluvia estaba sobre mi pero nunca alumbraría el sol. Así pensaba, y debo escribir que no es sencillo reconocerlo, pero desde hace unos años, empece a notar que debía mirar al cielo con los pies en la tierra, y que sólo habría una manera de vivirlo, puesta la mirada en la cruz o como lo leía "Puestos los ojos en Jesús". Decidí abrirle todo el corazón a Dios como lo escribí en la última entrada, y desde ese momento todo cambio.

Empece a ver que no se trata de que las promesas fueran diseñadas para unas personas y para otras no, sino que fueron escritas para mi y que debía tomarlas, que no merezco nada pero me estaban dando un regalo que venía con más regalos incluidos, que no se trata del amor que creo que merezco sino del amor incondicional del Padre, que se trata de dejarse guiar por Dios y disfrutar la vida, de perdonar, de romper las cadenas, y dejar que sea Dios quien nos guíe, hace poco adquirió verdadero significado leer "Encomienda a Dios tu camino, espera en él y él hará" porque de eso se trata de caminar con él y esperar a que él nos guíe y movernos cuando nos lo pide, de meterse al agua cuando nos ha pedido que lo hagamos y saltar esperando que no nos soltara.

Hoy escribo todo esto sinceramente desde un lugar que nunca espere conocer, creía que era loco hacerlo, estar aquí, porque pensé que nunca dejaría de sólo ir a un lugar que frecuentábamos, pero empece a pedirle a Dios cosas específicas y él rompió esquemas y límites en mis sueños. Al principio deje sólo de ir a un pueblo, para conocer Melgar, nunca ni lo había visto pero la gente iba, luego pedí a Dios que me dejar salir de Bogotá a otras ciudades, conocí Medellín, Cartagena, Santa Martha, fui a San Andrés, conocí la playa mucho más y así empece a viajar, luego quería salir del país y así Dios lo permitió, como lo habrán leído en antiguas entradas, pero hoy estoy más lejos de lo que imagine estar, además voy a conocer un lugar que sólo he visto en mapas y anhelaba conocer, ese es el Dios en el que creo, que me guía y que me amo tanto que aunque dejara de darme cosas, me dio la libertad y salvación y por eso estoy completa y feliz.

Dios quita los topes en nuestra mente y luego en lo real nos muestra más de lo que soñamos. No lo merezco pero disfruto cada cosa. Pequeña o grande. Nos vemos en otra nueva cursilería.


He aquí con cara de felicidad, porque Londres despeina y Dios sorprende.
 





lunes, 2 de junio de 2014

Manos, Fuego y Alfarero.



Después de escuchar esta canción y darme unos minutos para revisar el álbum de fotos que tengo de toda mi vida, no pude evitar venir de nuevo a un blog que tristemente tengo bastante abandonado, para contar un poco de la historia mía. De lo bueno que Dios ha sido conmigo y de como me ha cambiado en estos últimos años. Conocí a Dios desde muy pequeña, porque mamá me llevo a una iglesia, recuerdo las llamadas escuelas de niños y lo mucho que me gustaba escuchar las historias de la biblia, solía coleccionar unas cartillas de dibujos de estas historias, pero en definitiva la que más me gustaba era aquella que hablaba del gran rey David que una vez que fallo se arrepintió y decido cambiar su rumbo, posiblemente hasta el día de hoy sea de mis historias favoritas ya que siento que mi historia ha sido algo así.

Aunque sabia de Dios y había estado en lugares donde lo conocían, nunca había hablado con Dios acerca de mis dolores profundos, de aquellas cosas que me hicieron daño en la niñez, y mucho menos de las confusiones o la soledad absurda que tenia, solía imaginar cuando pequeña que podría llegar a ser una super héroe y que por eso quizás vivía aquellos momentos oscuros. Tuve momentos duros, y aun cuando paso mis manos por esas fotos antiguas recuerdo como se sentía tanto dolor y tristeza en mi corazón, recuerdo querer contárselo a alguien pero nunca hacerlo, porque a veces solemos ensimismarnos tanto que creamos una barrera que no permitimos que Dios cruce.

Hace tiempo quería dejar todo atrás, tenia ganas de salir corriendo de la ciudad, inventarme un nuevo nombre y apellidos, vivir fuera donde nadie me hubiese visto antes, pero al contrario de eso decidí, dejar de verdad entrar a Jesús en mi vida, le abrí mi corazón, y cada área de mi vida, me dolió al principio, llore pero fui sanada. Escribo esto porque ahora mi rostro se ve distinto, porque nunca imagine ver lugares que ahora voy a conocer, o que alguien alguna vez me dijera "¿Que haces para estar todo el tiempo feliz, tan sonriente?". Nunca me imagine que pudiera cambiar mi vida y a la hora del te, nunca la cambie yo, fue Dios quien ha hecho cambios impresionantes, y lo mejor de todo es que al fin he entendido que es manos, fuego y alfarero, porque no se trata de las cosas buenas malas o buenas que hiciera, sino del amor incondicional con el que fui amada en la cruz, por Jesús quien es mi salvador y quien me rescato. He sido salvada de una vida vacía, llena de soledad, de tristeza, de despertarme cada mañana pensndo en que nunca debi nacer y que ahora estaba obligada a vivir, fui rescatada del desamor, del rechazo, de no saber que hacer, del no poder tan si quiera soñar, de estar anhelando morir.

Ahora y después de que alguien me dijera eso, solo pude decir gracias Dios por cambiar mi vida, por darme rumbo y por ser quien me moldea como barro en manos de un alfarero.




miércoles, 26 de octubre de 2011

Lección Cumple

Ayer fue mi cumpleaños número 24, un cumpleaños que no estuvo rodeando de bombos y platillos pero si de un día lleno de rayos del mono que ayer se dejo ver, curioso porque casi todos los años llueve en mi cumpleaños. 

Ayer no fue un cumpleaños normal, me recordó que voy por un camino y que cuando se cree que se ha avanzado un montón, en realidad hasta ahora se está iniciando ese camino. 

Cuando era pequeña soñaba que me vestía medianamente elegante, que tenía una profesión, que tenía un carro, un televisor, un dvd. Pero lo que más me gustaba era verme rodeada de Dios en quien siempre he creído. Hoy un día después de mi cumpleaños, he visto que esos sueños se han hecho realidad Dios me los ha dado. Y que ahora sueño con otras cosas, que aunque a veces no sé a dónde ir, y el camino se ve lleno de neblina se quien es el director de esta obra de mi vida y espero hacer un excelente papel. 

Ayer esperaba algunas llamadas, las de la tradición anual, dos amigas que siempre lo hacen aunque solo nos veamos cada año, y nos hablemos en los cumpleaños el cariño sigue ahí, firme, como el día en que compartimos miles de aventuras y fuimos muy unidas. Espere llamadas de los que hoy se supone son más cercanos de los que alguna vez hablaron a boca llena que confiara en ellos, que era importante en sus vidas, nunca llegaron, así que por un momento me sentí como un pequeño que espera un regalo prometido pero que a papá por causa de tanto trabajo se le olvido, eso me recordó un versículo de la biblia que ayer y hoy se tornaron en amigos que me hablaron al oído y me dijeron calma todo va estar bien, porque hay versículos, porciones de la biblia que definitivamente solo se hacen vida cuando la vives. Por eso para algunos siempre serán solo cuentos, pero para mí son y serán vida, dice algo así parafraseando como “aunque todos te olvidaren aunque nadie te busque más, yo nunca me olvidare de ti” en Isaías lo encuentran. Pero basta no quiero que piensen y que yo misma con el pasar del tiempo crea que fue un texto de dolor, porque no lo es así, fue un cumpleaños de lección, de confianza plena, de cerrar los ojos y ver a Jesús, al Padre de amor, a el dulce consolador, ahí a mi lado, diciendo celebramos contigo, porque como lo es para ti para nosotros es tan importante este día, y allí en el cielo vi un hermoso arcoíris, en medio de unas nubes claras y oscuras, ahí estaba, como quien dice dibujamos esto para ti. 

Recibí un par de regalos preciosos el cd – dvd del concierto conmemorativo de marcos Witt y el cd – dvd de 10 años de rojo, una pijama y medias, un almuerzo delicioso, un portapapeles llamado melman, un cerdito jirafa. Pero el mejor regalo fue y seguirá siendo estar con mi amado y recordar que aunque he fallado Él siempre ha sido fiel. 



El susurro de Dios en la pausa

“Parar de hablar” es algo que viví recientemente. Podía hablar, sí, pero no debía hacerlo. Y fue interesante, porque el libro de Proverbios ...