Personalmente odio todos esos letreros que ahora hay en facebook, donde hablan de siempre tener una actitud positiva y demás, me recuerdan las cadenas de hotmail que yo borraba al instante de verlas llegar a la bandeja de entrada, al igual que todos esos autores que a mi modo de ver son tan blandos que me dan ganas de romper el computador de solo ver eso, porque siempre es una cuestión de todo es tan lindo o una cuestión de que la vida no tiene cosas duras o la vida y Dios no te dan un no como repuesta. La verdad como cristiana creo que si hay que levantarse y mirar a futuro, entre otras cosas, también creo que uno puede hacer cosas pero no creo que pueda sola, literalmente sé que yo por lo menos necesito de Dios para hacer algo tal cual como el "pámpano no puede dar fruto si está separado de la vid", pero a la gente se le olvida que hay un tiempo para todo, si señores, también hay un tiempo de luto y de lágrimas, es necesario, tan necesario como lo es tener momentos buenos y de sonrisas. El problema para mi no está en esas emociones sino el manejo de ellas y el extremo de ellas.
Así que hoy señoras y señores es mi tiempo de desistir, que según la Real Academia Española es, Apartarse de una empresa o intento empezado a ejecutar o proyectado. He empezado a desistir por que de nuevo es necesario morir a tiempo, de darle paso a que la huesuda regrese, he decidido de dejar hacer cosas como las hacia antes, hasta mi forma de ser amiga, he decidido desistir de demandarle a otros necesidades que solo pueden ser suplidas en el agua de vida y no en cisternas rotas, he decidido desistir en mi terquedad pensando que es permanencia cuando quizás solo ha sido el maquillaje que le he dado para tener una buena excusa para no cambiar, he decidido desistir a buscar lo que no se me ha perdido, ya que muchas veces encontré lo que no debí buscar.
Desistir es bueno porque te ayuda a reflexionar, es que estamos tan acostumbrados a que nos digan que no hagamos ciertas cosas, cuando a la verdad es tiempo de darse cuenta que hay que cambiar miles de cosas, para romper viejos parámetros para recibir lo mejor y no quedarse solo con lo bueno, desistir es bueno, si señores, y hoy decido desistir porque es lo mejor, porque así vendrán nuevas aventuras que vivir y por supuesto de contar.
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miércoles, 17 de abril de 2013
miércoles, 12 de septiembre de 2012
Amistades virtuales
Soy de la generación que conoció la maquina de escribir, que presento trabajos del colegio a mano, y que poco a poco le fueron exigiendo esa maquina como mínimo sino teníamos computador, así que mis papás compraron la maquina de escribir eléctrica, que no permitía equivocarse sino por reglones. Soy de las que conoció el viper, y le dejaba mensajes de vez en cuando a papá, luego vi el celular panela, que ademas costaba un montón, y luego vi el computador que era gigante, en las casas de mis amigos de la época.
Después entraba en algún lugar llamado café Internet, y allí hacia los trabajos, allí cree mi primer correo electrónico, en hotmail, junto con su chat: messenger. Al principio eso era la locura, nos mostró otra forma de comunicarnos, recuerdo que tenia varios contactos, primero algunos del colegio, otros de un pre medico que realice y luego los de mi carrera. Pero recuerdo en especial una amistad virtual que hice, un contacto me agrego, yo no sabia quien era y pensando que era un nuevo compañero del pre-medico lo agregue, se llamaba Víctor, y no era un compañero de universidad, ni del colegio, resulto siendo un doctor de Chile, al que al principio pensé en borrarlo, pero como casi nunca estaba en Internet por los costos entonces lo deje allí por un tiempo. Luego llego en día en que en casa tuvimos nuestro computador, y allí ese messenger, se convirtió en una adicción, primero por trabajos, o esa era la excusa, y terminaba pasando horas hablando con mucha gente, se volvió la manera en que me comunicaba, de vez en cuando habían muchos conectados pero no me acostumbraba a estar en un chat sin ver a la gente con la que hablaba, prefería marcarles a sus casas y charlar por un tiempo. Pero allí siempre estaba Víctor, y comenzó a hablarme, así que yo empece también a hablar con él, me pregunto que que hacia y yo igual, entablábamos conversaciones cortas, pero luego estas se volvieron más intimas y terminamos charlando de cosas del momento, las crisis de ese tiempo en la vida de cada cual, y charlábamos por horas, hasta altas horas de la noche, no sé porque pero logramos crear una amistad virtual, sabríamos que nunca nos veríamos por la distancia, y quizás eso en mi genero la confianza, recuerdo que era una amistad extraña, hasta algunos poemas de amigos, debo confesar no muy buenos, pero llenos de cariño, me llego a escribir.
Luego comencé a hablar con una profesora de la universidad, yo la molestaba por allí, y de vez en cuando ella me hablaba, una vez trasnochamos por ese chat, mientras cada una hacia sus cosas, nos pasamos música, y desde allí comenzamos a hablar. Y desde allí, nació esa amistad que aun conservo.
Pensaba en estos días en todas esas amistades que la gente a hecho a punta de la virtualidad, de esa extraña comunicación que ahora tenemos, a la cual aun no me acostumbro, si bien esas historias a mi también me pasaron, soy de las que aun escriben cartas a mano en los cumpleaños, y no de las que busca la biografía de facebook para dejar un mensaje, soy la que tiene blackberry pero no usa el pin, pero cuando lo compre hable con un conocido y ahora tenemos una amistad, es curioso como nos dejamos llevar por la tecnología, yo aun conservo cosas que quizás con el tiempo desaparezcan, me gusta llamar a la gente y escuchar su voz, saber que del otro lado ese tono en el que me hablan me dirá como esta esa persona, me gusta pelear de frente y no por un chat, porque si bien es más fácil escribir que decir las cosas en la cara, creo que tiene más sentido hacerlo así, soy de las que le gusta escribir notas, y tomar apuntes en un cuaderno con lápiz. Soy de las que prefieren sacar tiempo para verse y no estar todo el día frente a la pantalla de algún computador.
Por eso quizás de vez en cuando me retiro de todo lo virtual, o lo tecnológico, y vuelvo a hacer cosas, como llamar, invitar, escribir a mano, leer un buen libro mientras me tomo un café. Si bien todo esto ha hecho que nos comuniquemos de maneras distintas, y ha hecho que formara algunas amistades pasajeras como la de Víctor, y las que aun perduran, espero, que no nos pase lo que alguien puso en un estado de facebook "Temo el día en que la tecnología sobrepase nuestra humanidad" Albert Einstein.
Después entraba en algún lugar llamado café Internet, y allí hacia los trabajos, allí cree mi primer correo electrónico, en hotmail, junto con su chat: messenger. Al principio eso era la locura, nos mostró otra forma de comunicarnos, recuerdo que tenia varios contactos, primero algunos del colegio, otros de un pre medico que realice y luego los de mi carrera. Pero recuerdo en especial una amistad virtual que hice, un contacto me agrego, yo no sabia quien era y pensando que era un nuevo compañero del pre-medico lo agregue, se llamaba Víctor, y no era un compañero de universidad, ni del colegio, resulto siendo un doctor de Chile, al que al principio pensé en borrarlo, pero como casi nunca estaba en Internet por los costos entonces lo deje allí por un tiempo. Luego llego en día en que en casa tuvimos nuestro computador, y allí ese messenger, se convirtió en una adicción, primero por trabajos, o esa era la excusa, y terminaba pasando horas hablando con mucha gente, se volvió la manera en que me comunicaba, de vez en cuando habían muchos conectados pero no me acostumbraba a estar en un chat sin ver a la gente con la que hablaba, prefería marcarles a sus casas y charlar por un tiempo. Pero allí siempre estaba Víctor, y comenzó a hablarme, así que yo empece también a hablar con él, me pregunto que que hacia y yo igual, entablábamos conversaciones cortas, pero luego estas se volvieron más intimas y terminamos charlando de cosas del momento, las crisis de ese tiempo en la vida de cada cual, y charlábamos por horas, hasta altas horas de la noche, no sé porque pero logramos crear una amistad virtual, sabríamos que nunca nos veríamos por la distancia, y quizás eso en mi genero la confianza, recuerdo que era una amistad extraña, hasta algunos poemas de amigos, debo confesar no muy buenos, pero llenos de cariño, me llego a escribir.
Luego comencé a hablar con una profesora de la universidad, yo la molestaba por allí, y de vez en cuando ella me hablaba, una vez trasnochamos por ese chat, mientras cada una hacia sus cosas, nos pasamos música, y desde allí comenzamos a hablar. Y desde allí, nació esa amistad que aun conservo.
Pensaba en estos días en todas esas amistades que la gente a hecho a punta de la virtualidad, de esa extraña comunicación que ahora tenemos, a la cual aun no me acostumbro, si bien esas historias a mi también me pasaron, soy de las que aun escriben cartas a mano en los cumpleaños, y no de las que busca la biografía de facebook para dejar un mensaje, soy la que tiene blackberry pero no usa el pin, pero cuando lo compre hable con un conocido y ahora tenemos una amistad, es curioso como nos dejamos llevar por la tecnología, yo aun conservo cosas que quizás con el tiempo desaparezcan, me gusta llamar a la gente y escuchar su voz, saber que del otro lado ese tono en el que me hablan me dirá como esta esa persona, me gusta pelear de frente y no por un chat, porque si bien es más fácil escribir que decir las cosas en la cara, creo que tiene más sentido hacerlo así, soy de las que le gusta escribir notas, y tomar apuntes en un cuaderno con lápiz. Soy de las que prefieren sacar tiempo para verse y no estar todo el día frente a la pantalla de algún computador.
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