jueves, 19 de diciembre de 2013

Hospitaliceishon

Si algo me ha sorprendido del 2013 es la cantidad de cosas maravillosas que me pasaron, viaje como nunca, salí por segunda vez del país, se fue Alambrito y llego Azulejo, ascendí en mi trabajo, cumplí sueños y demás. Pero como para contarles cosas difíciles que también se vivieron y donde Dios también estuvo, hablar de las veces que estuve en el hospital, no porque algo a mi me pasara sino porque a dos mujeres que amo, mi mamá y mi hermana las operaron de urgencias.

Había olvidado esa sensación fría de estar en un centro médico, curioso porque al ser bacterióloga todos los días me veo enfrentada a esa situación, esperas eternas, casas frías, paredes blancas, agujas, sangre, stress propio del trabajo. Pero esta vez todas esas condiciones eran hasta distintas a las que yo ya viví, donde yo estaba del otro lado, cirugía de rodilla dos veces y de apéndice, dicen que uno no es el mismo después de ese tipo de situaciones y me refiero al ámbito medico como que el cuerpo cambia después de haber pasado por anestesia y ¿cómo no?, habría que  preguntárselo a Hayden Christensen en Awake. Pero definitivamente se vive diferente ese momento, de este lado, del de la espera del resultado o de unas pocas palabras a medio hablar de un médico.

Estaba durmiendo una noche, mamá se había referido a un dolor previamente ese día de algo en su estomago, pero como ella es una guerrera, solo dijo que podría ser que no había comido bien o algo por el estilo, así que cuando ella me despertó llorando y ya con ropa puesta, diciéndome que la llevara rápidamente de urgencias, me levante de una sola sentada, pues sufro mucho para despertarme pero verla así, me hizo levantar rápidamente, ponerme lo primero que encontré y salir corriendo a llevarla al hospital, sufro de nervios de vez en cuando, propios de una niña cuando va dar un regalo o va a recibirlo, así que esta situación me puso nerviosa y sin embargo debía estar serena y llevar a mamá lo mas pronto al médico, no sabia que decirle pues al verla llorar y sufrir uno quisiera ser el que está así, no verla a ella en esa situación, lleve a mamá al hospital más cercano, en el cual no nos quisieron atender, tuve ganas de pelear pero en ese momento solo importaba encontrar atención urgente, salimos de ese primer hospital, ya asegurándonos que en otro si la atenderían, no encontraba la dirección y mamá desespero, quería salir del carro y correr a algún lugar, yo en una rápida oración le dije a Dios -ayúdanos envía un Ángel que me diga como llegar- y así paso, alguien caminaba por ahí, le preguntamos y me dio la indicación, llegamos al hospital y allí la revisaron, pasaban las horas no decían que tenia, horas en la sala de espera, sin despertar a mi hermana que estaba en casa, a papá que estaba en su casa y a mi hermano que dormiría a esa hora en Argentina, solo respiraba profundo y pedía que tuviera la tranquilidad para esperar, pedía porque los médicos dieran con el tema.



Cambio el turno médico y a mamá le iban a dar salida en el hospital, yo me preguntaba por qué razón sí seguía con dolor la iban a dejar salir, al final, un resultado mostró lo que sucedía, cálculos en la vesícula, debían ser operados inmediatamente, oramos en conjunto con mamá, aun recuerdo las lágrimas en sus ojos, pedimos porque fuera Dios el doctor y que los guiara, la entraron a cirugía y yo solo podía esperar, estaba tranquila en medio de todo, esa tranquilidad que te da el estar acompañada del consolador, el Espíritu Santo, que te susurra al oído que todo va estar bien. Y así fue. Lo que más me impresiono fue que mi mamá luego de la cirugía sentía dolor, y ella pensaba en el dolor que Jesús tuvo en la cruz y se dijo que él había sufrido por ella, que él entendía su dolor y que por eso no sentiría dolor en medio de esa situación y así fue. Eso es asombroso.

La siguiente vez que estuve en el hospital fue hace poco, a mi hermana la atropello un carro, y dejo algunas cicatrices en su cara, manos, pero lastimo de una manera más fuerte su rodilla, una parte del hueso estaba rota, yo entiendo a mi hermana, porque es difícil no poder caminar escuchar que uno no va a caminar por un tiempo, sin embargo Dios le guardo la vida y respondió a nuestra oración de que la cirugía  fuera solo una y esta saliera bien, así paso. Sé que también escucha nuestras oraciones de una recuperación rápida.


Puedo ver a Dios en mis momentos felices, claro, en las cosas maravillosas que me ha dado este año, pero lo veo ahí, cuando nadie está, cuando todos se han ido, cuando nadie sabe lo que pasa por mi cabeza, o cuando no le cuento a nadie las cosas, porque prefiero que sea él el primero en saberlas y luego ya habrá oportunidad de contarles a otros lo que pasa, lo veo ahí cuando lloro, sonrió, y hago pataleta,  cuando hay silencio, frío, paredes blancas, lo veo ahí acompañándome en cada tiempo y en este de Hospitaliceishon y que bueno porque en el cielo no hay hospital como dice Juan Luis Guerra.

viernes, 8 de noviembre de 2013

Intoxicación

En esta última temporada, he tenido dos eventos donde pude morir, como siempre algo de exageración o quizás no tanto. No lo sé, sólo se que dos veces estuve expuesta a gas.

La primera fue en el edificio en el cual vivo, se rompió un tubo de gas de la torre donde estamos ubicados, era de noche cuando te vi, digo era de noche cuando todo paso, a la madrugada comenzó a escucharse una bulla a lo lejos, yo estaba profundamente dormida y sentía como sí estuviera en un sueño dentro de otro sueño, ese era donde yo olía a gas y escuchaba ruidos, gente gritando, gente que timbraba a nuestro apartamento, gente que gritaba el nombre de mi mamá, mi hermana y el mío, gente que golpeaba la puerta, yo yo dentro de ese sueño dentro de ese sueño sólo pensaba que podría relamí ente estar pasando algo, o que simplemente era producto de el cansancio que se había apoderado de mi. Lo raro era el olor a gas, de esa extraña sensación de no poder respirar, mientras dormía, pensaba o soñaba semi dormida, en algún capítulo de CSI las Vegas donde una señora muere así silenciosamente por un escape de gas, pensaba que quizás ese capítulo salía de mi inconsistente y de alguna extraña manera podía sentir el olor, de esa forma como cuando uno sueña que se cae de algún lugar, o que siente que se pellizca en un sueño. 

La cosa es que parecía real y al mismo tiempo irreal, también pensaba que sí fuera real, mamá se hubiese levantado pues su sueño al contrario del mío es muy liviano, pero ella tampoco se levantó. En el tiempo que debía despertar tipo 4 y 30 am, me arregle y pensaba en sí todo eso que sentí había sido producto de mi imaginación en la noche, mamá me confirmo que algo había pasado pero que por una extraña razón tampoco logró levantarse, luego nos contaron que efectivamente habían evacuado el edificio como por 3 horas y que estaban preocupados por nosotras.

La siguiente ocasión de gas, fue hace unos días, llegue a llenar el carro de gasolina, y cuando me parquee para tal labor, empezó un ruido fuerte, se soltó una manguera de gas, la gente corría, tratando de solucionar tal cosa, yo veía como los empleados corrían a tratar de cerrar la máquina para evitar esa fuga de gas, así que de nuevo ese olor característico, pero no podía hacer nada, era peligroso moverse o irse, mire a un lado y vi un letrero que decía en letra grande en caso de fuga de gas, pero el resto del letrero era en letra pequeña que no alcanzaba a ver, me dijo que uno nunca piensa que esas cosas puedan pasar.

Y así mismo llegue por estos días a pensar que los eventos más extraños de la vida pueden pasar pero que dos eventos en la misma temporada sólo hablan de nuevo de Dios que me cuida, que me protege que sale a defenderme, que tiene un plan para mi, y que pueden existir más fugas de gases pero que sí mi vida está depositada en él, cumpliré lo que el planeo para mi y decidí caminar, llegara el amort y todas esas cosas. 


Porque se avecinan mejores cosas un recuerdo de esta temporada, el paisaje de mi cumpleaños 26. 

lunes, 4 de noviembre de 2013

Auto conmiseración

Caminar por alguna ciudad, en especial hablo de la que caminó a diario, Bogotá, es encontrarse con realidades que para algunas personas son libros o producto de la imaginación. Para nosotros son realidades.

Una de ellas es la autoconmiseración, existen muchas formas de ellas, empecemos por la propia, soy de las que decía que pobre de mi, porque no tenía cosas o porque quien sabe si alcanzaría otras, me evaluó y pienso en todo aquello, que dije y pensaba en un momento, fijó mi mirada en lo que viene por delante, y en la cruz, que limpió todo esa autoconmiseración. Cuando pensé que era sólo algo propio o de mi familia, note que también es una cosa en la ciudad y de las personas. Y que aún compramos eso, autoconmiseración. 

Un día se subí en un bus, iba camino a mi casa, desde la universidad, se subió un señor a vender dulces, con una actitud que me impresiono, dijo algo como "Esta mi manera de trabajar,estos son los dulces que vendo, valen tanto, quien desee alguno me acerco y con gusto, lo vendo" Sonreía, y ya, dio gracias y se bajó del bus. Pocos compraron. Al rato, subió alguien más a vender algún producto que no recuerdo, no recuerdo porque su discurso fue parecido al que muchos tienen "Por favor colaboren tengo tantos hijos que mantener, somos pobres, el gobierno no ayuda, no hay trabajo, es mejor vender que subirse a robar". Muchos le compraron. 

Dependiendo de la historia de vida que cuenten, y no digo que sean falsas, sólo que algunas sí lo son como aquel a quien se le murió un hijo semanalmente y no tiene para el entierro, o aquel a quien lo acabaron de robar y no dejaron sin nada, y tiene el brazo lleno, de sangre, con costra de muchos días, dependiendo de esas historias, es más la compra del producto. Es decir que comparamos y vendemos autoconmiseracion. 

Lo triste de esto no es verlo en los buses o no, sino que a veces somos de esos que vendemos y compramos autoconmiseración, nos quejamos buscando compasión o atención de los otros, tenemos una visión del dolor del tamaño de nuestro ego, de nuestro yo, lo cuento porque he sido de esas, hasta que fui confrontada por un mensaje que escuche ya hace varios años.

Lo que me impresiona no es la autoconmiseración, sino ese termino que es tan distinto la resiliencia que según wikipedia es "la capacidad de los sujetos para sobreponerse a períodos de dolor emocional y traumas." La primera vez que leí ese termino fue en una novela, donde hablaban de muchas cosas, pero de como un niño en Brasil había logrado salir del estar huérfano y sin nada con el amor de otros y disfrutando de la playa y el fútbol, esto me llevo a pensar que todos tenemos maneras distintas de sobre llevar lo que nos pasa en los momentos difíciles de la vida, pero lo que me cautivo es que muchas veces estaba tan enfocada en mi ombligo que olvidaba que esas cosas lo único que hacían era generar distorsión del real diseño con el que fui creada.


Tengo tanto por hacer y cada lector de este blog tendrá tanto por hacer un plan bien diseñado que si decide aceptarlo al estilo "Mision Imposible" tendremos que asumir que la autoconmiseracion solo nos sirve para cargar unas maletas pesadas que en la vida con el pasar de los años, nos dejaran ver que esa vida se fue y no hicimos nada con ella, y al final estaremos tan ciegos que eso nos comerá vivos.

Creo que tenemos las herramientas precisas, no hablo de que lo podemos todo y ve y camina una cuadra tomate un café contigo porque para mi todas esas cosas de autosuperacion son de las que mas generan sentimientos inadecuados, es una visión personal, solo puedo decir que el único que nos puede quitar ese lastre de vergüenza y de soledad que se unen a la autoconmiseracion es esa cruz, es Jesús.


domingo, 29 de septiembre de 2013

Fotografía del cielo

Como bien lo dije antes, este blog no pretende ser un diario o algo por el estilo, es un memorial, ya que desafortunadamente, por lo menos yo, tiendo a olvidar cosas importantes, que te marcan la vida y que de alguna manera u otra definen parte de lo que eres. Al igual que las fotos es mi forma de recordar algo que de alguna manera particular tiene un profundo significado para mi.

Me encantan las fotos, aquellas imágenes que uno desea guardar por siempre, hace poco volví a imprimir parte de estas última temporada, se las mostré a alguien y solo me dijo que era una perdida de dinero hacer eso, y al pensarlo quizás tenga razón, ya que cuando me muera no me llevare aquel tesoro cultivado por años, sin embargo como creo en la eternidad quizás ese sea uno de mis regalos y conserve esas imágenes por siempre, he aquí un ensueño.

Independiente de lo dicho, para mi esas fotos no solo son recuerdos sino momentos plasmados, cosas que mirare con la debida saúdade con el pasar de los años, pocas personas han visto ese álbum posiblemente las que están en el mismo, debo aclarar que no soy fotógrafa, y mucho menos que se del tema, solo me gustan las fotos quizás en ese deseo por lo eterno, por lo permanente.

Hasta hoy pocos saben lo mucho que me gustan las fotos, así que fue para mi una inmensa sorpresa encontrarme una vez más con Jesús, y que él fuera no solo el fotógrafo sino que ademas estuviera en la foto. De repente uno tiene encuentros con él que te dejan pensando semanas en eso, de repente una vez más uno se deja cautivar por ese amor de esa sangre en la cruz que no es más que el regalo para una relación correcta con él.

Estaba yo allí, en un parque sola, y me dijo que tomara una foto de ese momento, cómo si alguien quisiera tomar una foto de ese momento de confusión y de tanto dolor, le hice caso y en medio de lágrimas me pidió que fuéramos en un recorrido tomando fotos de esos instantes, esta fue la primera, pero con sorpresa él la tomo en sus manos, y la paso por su corazón, sí, aquel de carne que late y no el imaginario de corazón, lo vi con aurículas y ventrículos, tomo esa foto la paso por su corazón y como si él fuera una cámara de esas instantáneas que aun hay en la plaza de Bolívar saco un nuevo revelado, en esa foto estábamos él y yo, en una playa construyendo un castillo, ese momento de oscuridad se transformo en tranquilidad, en estabilidad y en un aroma de ese de la buena compañía.

Luego en nuestro arriesgado recorrido para mi, pero para él bajo control, pasamos por una habitación oscura aquella donde en mis épocas de infancia hacia tareas del colegio, donde inventaba una realidad paralela para salir de soledad en la que me sentía, tomamos la foto y una vez más la paso por su corazón, la foto que salio es que esa habitación se trasformo en una pista de baile, y allí, Jesús y yo estábamos bailando.

Enseguida y sin dar marcha atrás, llegamos a uno de los días mas difíciles de mi vida un día lleno de lluvia, en el cual vi a papá y a mamaá pelearse desde lejos, ellos sentados en un furgón, nunca supe lo que se hablo allí, solo recuerdo que papá y mamá nunca fueron papá y mamá, papa se iba de casa continuamente, hasta que un día no decidió no regresar y por lo que sabíamos de llamadas que nos trataban mal él estaba con muchas más, volver a ese episodio, no es fácil, no es una cosa que se supera y ya, el plan de la familia no fue ese, y sin embargo aunque pasan los años eso hace parte de tu vida, así que Jesús llegara a ese instante, que hasta ahora ni yo lo recordaba bien, hace la diferencia, marca el destino, te enfoca, tomamos la foto y al instante estábamos con Jesús en un río, montando en una lancha y la foto tomada fue esa, y sus palabras que decían que lo que para mi fue una noche lluviosa y llena de tormenta él la convirtió en un motivo para disfrutar la vida un paisaje nuevo.

Hasta este momento algunos sonreirían porque saben que es vivir esas cosas, saber que es mas real que el aire que se respira, que lo que vemos, tocamos o sentimos, para otros puede ser locura, y como no, por ello seguí mi recorrido y pasamos por una tarde donde yo cantaba una canción que decía que quería tomarme un veneno para matarme, recuerdo como la cantaba y la soledad y tristeza en ella, y una vez más Jesús al pasar ese momento, esa foto por su corazón me mostró como me cubría con un manto y al verlo sus palabras fueron que aún en medio de eso él estuvo ahí y me guardo.

Yo a ese punto ya estaba asombrada, pero faltaba algo más, la primera vez que le abrí el corazón a una amiga, pues eso no termino bien, fui lastimada y debo reconocer que mis relaciones antes no fueron las mejores, sin embrago Jesús me mostró que el diseño ese tema y por lo tanto es el mejor maestro para ello, ahí estaba yo, llorando por esos sentimientos y Jesús me llevo corriendo a un bosque donde me tenia un picnic, y cuando estábamos allí, me dijo que solo se hace un picnic con quien se desea compartir y él desea eso conmigo.

Cada recuerdo fue cambiado, cada foto fue tomada, cómo no he de sorprenderme y escribirlo, si al iniciar este texto llego un correo a mi mail con asusto: Hoy Jesús quiere regalarte una foto del cielo Y llega esto:


Cada día él me demuestra su amor. Y no quiero olvidarlo. La fotos bajadas del cielo son las mejores que he visto, y espero seguir haciendo un gran álbum con ellas.







lunes, 16 de septiembre de 2013

Egoísmo

Según la RAE egoísmo es:" Inmoderado y excesivo amor a sí mismo, que hace atender desmedidamente al propio interés, sin cuidarse del de los demás." Para mi es un poco distinto ese concepto, sí es que desde algún punto tiene razón, el egoísmo es aquello que parecería solo buscar el propio interés, pero últimamente he notado que no es solo eso sino que se disfraza de eso, no es solo fijarse en uno mismo sino que ademas es hacerse daño al tiempo a uno.



Desde hace algún tiempo vengo observando comportamientos como el de la gente quejándose del lugar donde trabaja, o en especial el ir a un restaurante y criticar por que no lo atienden rápido. Aquí voy a contar una historia: 

Llegue a almorzar a un restaurante, este estaba repleto, plena hora de "boleo" como le dicen en el bajo mundo de los meseros, este restaurante es de la familia, al verlo lleno, no me senté a comer sino que en un rápido movimiento tome una bandeja y me puse a levantar platos, limpiaba mesas y demás actividades propias del "mesear", la gente llegaba y se sentaba, miraba a todos lados en busca de quién tomara su pedido, yo era la única que vieron entonces me empezaban a decir:"Señorita, niña, shica (este ultimo hace que me salga cara de papá enojado) por favor nos atiende, y yo respondía que en un segundo les tomaban el pedido, les pasaba la carta para que fueran haciendo su elección, luego de contados minutos llegaba la persona que habría de atenderlos, y al preguntar que qué deseaban ellos no respondían porque ni habían mirado la carta. Me preguntaba ¿notarían que el restaurante estaba lleno y que había otras mesas por atender?, ¿acaso no se les dio un tiempo para miar la carta?. Querían ser atendidos antes que los demás y su egoísmo estaba a flor de piel, pues aunque no pedían no dejaban que otros fueran atendidos mientras ellos pensaban que pedir.

Los empleados del restaurante se sorprendieron al verme atender cuando yo iba solo a almorzar, ya que entre ellos hay egoísmo aun en prestar el limpion porque se lo devuelven sucio. Fue allí, donde pensé que el egoísmo no es solo verme a mi mismo, sino dañarme, ya que si no existiera este, existiría ayuda entre todos por lo tanto al ayudar a otro me estaría ayudando a mi mismo. Lo digo porque al ayudar yo me beneficie, el restaurante logro estar vacío y yo me pude sentar a comer tranquilamente, pero si me hubiera sentado a esperar entonces quien sabe el daño que me hubiese hecho, por ejemplo, ponerme de malgenio porque la comida tardaba, o porque no tenia donde sentarme a comer, o porque no habían platos limpios para mi comida. 

Y es que el egoísmo para mi es eso, hacerle daño a los demás mientras me lo hago a mi mismo. Y en esto recuerdo los muchos capítulos del Chavo del 8, donde discutía Kiko con el Chavo porque Kiko tenia un Sándwich de jamón y queso y no lo compartía con el Chavo. Así es que nos vemos, ridículamente chistosos, al ser egoístas, al tener comida que se va a la basura en casa cuando alguien mas la necesita. 

Pienso en los apóstoles y la iglesia, cuando alguien tenia una necesidad la gente sin que se les pidiera daban para suplir la necesidad de todos, y es que cuanto me falta parecerme a ese Jesús, que no solo miraba la necesidad de la gente por lo espiritual sino que ademas veía que la gente tenia hambre, sabia la clave de como llegarles al punto, que no se aferro a si mismo sino que se entrego, para mi esa es la muestra no solo de humildad y de amor, sino la manera de enseñarme que él fue cero egoísta, que se negó por mi, por ti, y que anhela que yo siga sus pasos en mi contexto. 

lunes, 26 de agosto de 2013

Permanencia


Llevo pensando hace ya vario rato, que a la gente más que a la impermanencia le tiene miedo a la permanencia. Si bien sabemos que muchas cosas en la vida no permanecen, dentro de nosotros hay esa sensación o ganas de la eternidad, quizá por eso, hay tantos programas que hablan de una pose mágica para vivir eternamente, si bien son más ficción que otra cosa, los hemos visto desde Indiana Jones, hasta piratas del caribe que es lo más actual que recuerdo. Lo vemos en esos intentos porque la arruga no salga, o de quedarse en una etapa de la vida, por ejemplo comportándose como un adolescente a los 40 años.

Y sin embargo, aunque esa sensación de tener algo eterno este ahí, dentro de nosotros la gente le teme a la permanencia, no se planea la vida con alguien por mucho tiempo, y menos pensar en el matrimonio de muchos años, "eso era para antes" dicen, hay un temor por permanecer a mi modo de ver increíble. Se toman decisiones que no tenga mucho compromiso, porque es más fácil estar cambiando de trabajo cada 3 meses a verse toda la vida en una empresa, con esto no quiero decir que uno deba ser un vegetal en un lugar, sino que la gente le tiene miedo a decir cosas como tenemos una amistade que tiene ya 10 años.

A la gente le cuesta cultivar relaciones, a la primera discusión salen corriendo, "es que no nos entendimos", "es tan distinto a mi", "no tenemos nada en común", dicen, como si no se hubiese comprendido que todos somos diferentes, basta con mirar nuestras huellas para ver que no ha existido y existirá nadie con esa misma marca. Para permanecer por ejemplo en las relaciones ya sea amistade, amorosas, de trabajo o de todo tipo, como primero es entender que el otro es diferente y amar desde la diferencia eso es lo complicado, porque eso eso trae consigo negarse a uno mismo para darle al otro, y muchos no están dispuestos a eso, implica trabajo, implica carácter, implica ese ahínco que solo se logra con los años.

Mantenerse y permanecer es perder el miedo a perder, a perder uno mismo, el yo, y es que mantenerse en decisiones es bastante complejo, uno puede levantarse un día pensando que va leer muchos libros y al primer capitulo de un libro renunciar porque es que me duermo leyendo, o puede uno con ganas de cambiar, pero mejor no, porque es más fácil quedarse, ahí, quieto que hacer una versión mejor de uno mismo.

Permanecer cuesta horrores pero como bien lo dijo una mujer a quien admiro bastante este fin de semana "Lo que vale la pena no es fácil y toma tiempo". Creo que fuimos creados para la eternidad, que hay vida después de la muerte, y que por eso somos llevados a que algo permanezca pero definitivamente desde mi punto de vista lo que permanece es porque se trabajo, no porque se tuvo miedo a esa permanencia.

Yo fui de esas personas que no permanecían, y creo que aun me falta permanecer en muchas cosas y es que si algo me ha enseñado la biblia es que esta no es una carrera de velocidad sino de resistencia. Donde lo importante es permanecer en Dios para que él permanezca en mi.

*Amistade: quitarle la e, sucede que pone un link para buscar pareja, está loco el blogger.

sábado, 3 de agosto de 2013

De sueños y pesadillas

El día viernes tuve una de mis pesadillas, ya la había tenido muchas veces mientras dormía, pero esta vez la viví mientras estaba despierta, quizás la cuento para que no vuelva ha suceder.

Eran antes de las 7 de la mañana, y suelo llegar al trabajo a las 6: 00 am, pero ese día en particular me sentía agotada físicamente, en mi mente estaba que Alambrito no tenia pico y placa así que podía darme el lujo de dormir unos minutos mas y llegar tipo 6 y 30 pm al laboratorio, en mi mente no cambio el mes así que sin notarlo salí de casa, y antes de entrar en una vía principal vi que todas las placas de los carros eran impares, basto eso para decirme ¿Qué carajos estaba pasando? ¿Qué día era? ¿Esto es un sueño? ¿Me pellizco a ver si sigo dormida?

No lo pensé sino como 3 veces y me devolví a casa a dejar a mi amado Alambris, corrí a la avenida en busca de una amarrillo, pero ni amarrilo, ni colectivo, ni un viejo bus pasó, una cuadra antes de la calle de mi casa había un gran estrellon así que estaba vacía la calle tipo Resident Evil, camine tratando de hallar otro medio por el cual llegar al trabajo, logre subirme en un bus, de esos que lleva alguna emisora sonando y que hablan de sexo, tal vez si hubiese salido como normalmente lo hago antes de las 6, estaría escuchando un buen reggae, pero estaba allí aun sin saber que día era y porque todas las placas eran impares. Mis pensamientos ociosos fueron interrumpidos al ver que el bus no avanzaba, otro lindo y aparatoso estrellon estaba al frente de nosotros de nuevo se veía la calle solitaria, así que tuve que bajarme de nuevo para caminar he intentar tomar otro transporte, camine como por 5 minutos y pasaban solo buses que me dejarían a 20 o 30 min de mi lugar de trabajo caminando, así que no habiendo mas tome ese transporte. Nunca paso un taxi vacío, y al final llegue a mi trabajo como a las 8 de la mañana, dos horas tarde de lo que acostumbro a llegar. Así son mis pesadillas, intentado llegar a algún lugar, tomo mi carro y se vara, tomo un taxi y se pincha, tomo un bus y algo no lo deja avanzar, creo que no se lo había comentado a alguien quizás por eso lo viví, o quizás porque el trafico hace que esas pesadillas lleguen a mi.

Mis pesadillas suelen ser esas pero mis sueños no se quedan atrás, soñé que conocía a alguien en distintos mundos paralelos, en todos ellos tenia algún tipo de relación con esa persona, en uno eramos recién conocidos, en otro amigos, en otra novios y en otro hasta a punto de casarnos, al final desperté y me dije debo estar loca al soñar esto y ni siquiera conocer a dicha persona. Alguna vez soñé con una situación familiar no muy agradable desperté con los ojos llenos de lagrimas, alguna vez me pellizque en un sueño porque pasaba justo algo que deseaba, alguna vez soñé que estaba en un sueño de otro sueño, y este a su vez de otro, vale la pena aclarar que no había visto ninguna serie o película relacionada con el tema, y de los últimos sueños que tuve fue que compraba una cámara que quiero y llegaba al planeta Naboo de la Guerra de las galaxias y tomaba muchas fotos.



Todas estas son cosas que no se que nombre se les dan, pero que han sido sueños que a veces quedan en mi memoria, no me gusta soñar si soy sincera, pero he tenido un par de sueños futuristas o no se que nombre darles, donde se que algo que le está pasando a alguien, justo en ese momento me despierto a pedir por esa situación en especifico, o cosas que van a pasar que a nadie se las he contado, pero es como si esos sueños crearan en mi una conexión con las personas soñadas.

He aquí un relato de mi vida nocturna, porque la noche se hizo para descansar y porque no para soñar.

El susurro de Dios en la pausa

“Parar de hablar” es algo que viví recientemente. Podía hablar, sí, pero no debía hacerlo. Y fue interesante, porque el libro de Proverbios ...