miércoles, 5 de marzo de 2014

La mayor cosa hecha por amor.

Hace un tiempo vi que una revista preguntaba por aquello del día de San Valentín que qué era aquella cosa grande que han hecho por amor. Fue inevitable para mi no quedarme pensando en esto, ya que según un diagnóstico propio estoy enamorada del amort.

No soy romántica del tipo común sino del extraño, las flores no me matan, sino la coherencia de las plabras de un hombre, poco me gusta el chocolate, pero disfruto de un buen café y una buena charla, en fin, a mi lo que me gusta es escuchar historias de amor, le pregunte a un par de amigas lo que han hecho por amor, sus respuestas fueron que viajar para estar cerca del ser amado, también que madrugar para llegar a la casa del amado y sorprenderlo, y cosas por el estilo. Me encantan historias de estas porque yo también las he vivido, debo confesar que he hecho cosas que se salen del común en mis actos, la última cosa que hice nunca pensé que llegaría a hacerla, me atreví y no pensar que no lo hice por miedo o prejuicios, la verdad es que no voy a contar nada sobre eso, ni más faltaba, pero  si alguna vez recuerdo llegar al trabajo de un ex novio en muletas por cirugía en rodilla, después de haber tomado un colectivo porque no había para taxi, y llegar en muletas al trabajo, verlo y sólo saludarlo, quería sorprenderlo. No sé sí eso fue amor, supongo que en su momento lo fue. 

Pero la verdad es que creo en el amor no sólo de pareja sino de familia, de amigos, alguna vez le hice a mamá una celebración sorpresa con todas mis tías, ahorre hasta el cansancio, hubo comida y hasta un trío de cantantes un poco extraños, pero hay estaba yo, mostrando un poco el amor que siento por mamá, con todo este tema recordé que el amor por otros es algo maravilloso, recuerdo que en el colegio, alistaba la maleta de una amiga cuando el timbre final del día había sonado, ella salía detrás de los profesores a hacer alguna pregunta en su hambre de conocimiento, yo veía sus cosas tiradas en el pupitre y en el suelo, buscaba sus pertenencias las metía a su maleta y llevaba esa maletota a su madre, la de ella, o a su papá quienes la recogía, tengo muchas historias de ese estilo, algunas más locas que otras que a la verdad no he compartido con nadie porque parecerían algo no cuerdas cuando muchas veces vemos que ya nadie hace nada por el otro. 

Alguna vez le pague el transporte a un niño que veía que salía de la misma reunión que yo, otra vez salir en pijama sólo para llevarle un trabajo de universidad a una amiga, tome un taxi para hablar con alguien que acababa de irse, hice muñecos en platilina, cartas, cajas con mensajes, nunca nada igual todas y cada una de las cosas eran específicas para la persona a quien se lo daba, madrugue sólo para darle un regalo a un amigo por su cumpleaños, hoy recuerdo todo esto porque he hecho muchas cosas por amor, y sin que suene raro por el prójimo por el que está ahí, al lado que es como uno pero diferente. 

Pensé en todo esto por esa pregunta, pero a la vez pensé en que toda y cada una de las cosas que he hecho por otros que no están escritas aquí, primero han sido ideas bajadas del cielo, segundo haré más cosas por aquel con el que pasare el resto de mis días ( sí llega...es broma) y tres que no hay detalle en el mundo o que alguien haga, o exprese mayor, al amor que un día Dios mismo decidió dar al hombre, entregar a su hijo Jesús sólo para que tengamos una relación correcta con él, no hay nadie en este mundo que pueda amarnos y llenarnos como él. Lo mejor de ese amor es que es amor que no muda, que no se acaba y que lo llena todo. Yo he decidido vivirlo, conocerlo a diario, porque para mi, uno de los mensajes de la cruz es que tenemos relación con él y por eso podemos tener buenas relaciones con los demás, con los que están al lado. 




jueves, 27 de febrero de 2014

Sergio

Acabo de ver un cortometraje que me llevo a el colegio, trajo muchos recuerdos a mi mente, algunos no ten nítidos, pero sí una sensación de que el video no contaba una historia ajena a la mía sino muy similar.

Se llamaba Sergio, era alto, película negro, blanco, de ojos expresivos, labios gruesos, nunca escuche su voz de e hecho nadie la escucho, el estaba en mi mismo salón, y al inicio me impresiono su altura, el más alto de la clase, sin embargo estaba sólo, lo habían dejado a parte, recuerdo las sillas y el en el último puesto por su altura casi ni cabía en el pupitre. Los profesores lo tetaban con desprecio como sí el fue un niño malcriado y no alguien que necesitará atención no jugaba ningún deporte, no hablaba con nadie, cuando era la hora del recreo salía y se hacía siempre en la misma esquina del parque, le lanzaban cosas y no decía nada, les echan palabras hirientes, lo trabaja mal los compañeros y no decía nada, era muy bueno en clase sus notas eran altas en un principio luego empezó a decaer. Yo lo observaba, sentía no curiosidad sino quería ayudarlo de alguna forma. 

Era tan alto que yo le hablaba diciéndole que el podía defenderse que le tendrían miedo, el sólo me miraba, empece. Compartir mis descansos con él, le hablaba así no me respondiera, sentía que lo hacía con su miraba, su mirada para mi eran palabras, decían sí estaba triste, cansado, dolido o feliz, me sonreía, yo le hablaba de Jesús, de que el podía cambiar su vida y queel estaría bien.

La gente me miraba con cara de que yo era rara, me lo hacían saber, decían que perdía mi tiempo hablándole y que el nunca me iba a responder, me sentaron en clase al lado de éL, nunca me pareció incómodo, ni tampoco raro, me parecía sorprendente conocer alguien así, la verdad lo admiraba, admiraba su fortaleza para no hablar con nadie, pues yo sí era o soy bullosa, y a veces hablaba más de lo que debía, quería abrazarlo pero él era demasiado alto. 

Algo me dice que él sí me escuchaba, especialmente sobre Jesús y las historias o chistes que le hacía, algo me dice que me entendi y mejor que nadie, que entendía mis miradas y yo las suyas. 

Tiempo después no regreso al colegio, no supe nunca la razón, no me dijeron que había pasado, me la pasaba pensando sí lo aburrí, preferí pensar que nada le paso, que él estaba bien y que fue a otro colegio y allí hizo amigos y amigas. Lo extrañe, miraba con nostalgia la esquina donde se paraba y yo llegaba a saludarlo, extra a sus miradas, sus ojos saltones que me decían que se reía de mis tonterías. 

Donde quiera que estés y espero que aún sigas por ahí, espero que este bien, pues este corto llamado cuerdas creo que por más loco que parezca cuenta la historia de muchos de nosotros que hemos tenido una amigo así, le hemos entendido y hemos soñado con que en algún lugar está bien y que nuestra amistad les ayudo. 

Ojalá Sergio algún día leyeras este texto y recordarás esa amistad que se creo con un lenguaje no hablado.

http://youtu.be/Hh2vvum_E50



domingo, 12 de enero de 2014

Historias de gallinas

La verdad es que me falta mucho para escribir un tema que sea interesante, aquí sólo hay un memorial de cosas que pasan o me pasan. Para reír en el futuro quizás mi propio Delorean.  Por otro lado hablar de las gallinas es algo curioso, ya que cuando fui a Argentina, su gente se sorprende que nosotros las podamos comer, y hasta la mascota de un equipo es una gallina.
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Estaba en Moniquira un pueblo de Boyacá hace varios años y teníamos curiosidad con una amiga de ver como se comportaba una gallina al perseguir sus polluelos, y efectivamente iniciamos la consulta, la maldad en realidad de tomar un pollito y salir corriendo con el, fue allí donde nos adentramos en el cafetal, loma arriba, corrimos tras la gallina, y no sabemos como, dónde o porqué, al parecer tocamos, volteamos, rozamos, golpeamos un nido de avispas, las cuales nos persiguieron e hicieron que olvidáramos la jugarreta en la que andábamos, las avispas es posible que se vieran amenazadas pero ahora nosotras corríamos intentando huir de ellas, se metieron en nuestro cabello, y allí metieron su veneno o que se llenó, pero causo un profundo dolor, creo que nunca habíamos. Ortodoxa de esta manera, mis padres y los padres de mi amiga nos tuvieron que sacar las benditas avispas del cabello y del cuero cabelludo. Desde allí recuerdo que mi temor a los bichos aumentó, tan pequeñas criaturas pero ese dolor fue suficiente para saber que el perseguir gallinas no trae buenas cosas. 



Hoy al ver estas avispas me recordó ese episodio, mis abuelas me dicen que estas son de una especie más peligrosa que las papeleras que fueron las que me picaron. Ahora entiendo como Dios nos cuida mandándole al patas avispas al mejor estilo de Juan Luis Guerra

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Este blog como no hace sino contar historias de amort que no me pertenecen sino que he visto o he  escuchado o aún me invento, he aquí otra historia está trata de una asesina de gallinas, cuenta la  historia que una pareja quería comer gallina, pero el esposo no era capaz de matarla, así que pudo a su esposa que sí lo amaba ella mataría las gallinas, ella por mostrarle una vez más el amort a su marido sin dudarlo tomó la gallina, la puso de cabeza y la gallina al quedarse quieta y dormida le llego su final, esta mujer por amort tomó el cuello de la gallina y la mato, su esposo al ver esto, alisto la olla y calentó agua para que entre los dos lograrán pelar la gallina y al final hacer un festejo y comerla juntos celebrando su amort.







viernes, 3 de enero de 2014

La utilidad de los superhéroes en un restaurante

Hoy ha sido de los días más locos que he vivido, como ya saben sí es que leyeron un antiguo texto, que dos cosas pasen en una misma temporada me lleva a creer que no son casualidad y que algo esta pasando, creo saber que está pasando en este tiempo de oscuridad antes del amanecer.

Pero como para no empezar a divagar el día de hoy salí de mi trabajo, dispuesta únicamente a llevar almuerzo del restaurante que tiene la familia  y compartirlo con mi hermana, pero al estar en este, dos personas que trabajan allí tuvieron distintos accidentes, en pleno boleo como le llamamos al momento de caos y de correr en el restaurante, pasó todo, tuve que detener mis planes y hacer de todo como en temporadas de adolescencia, atender mesas, lavar platos, secar cubiertos, partir pollo, llevar domicilios, bolear limpión, entre otras tantas propias de un restaurante. 

Sin embargo llegando a casa cansada no puede evitar pensar donde estarían los superhéroes en un tiempo como esté,  donde no necesitada ser salvada de un robo, o de alguna amenaza de muerte, me imagino a los superhéroes salvando el día, este real, imagino a Fhash llevando los platos a la mesa rápidamente, saliendo de la cocina con los platos listos y sirviéndolos, vería a Superman, asando los pollos y las carnes de manera más rápida y luego volando a llevar los domicilios, me imagino a Spiderman usando sus telarañas para levantar los platos sucios poniéndolos en la cocina y organizando la salida de estos limpios, me imagino a Batman corriendo en su batimovil pasara llevar los domicilios nocturnos, pero manejando su perfil empresarial al ser el cajero durante el día.








Me los imagino salvando el día mi día, y al final me imagino que tenemos algo de ellos, somos gente normal, pero con maravillosos poderes, sólo que no han sido plasmados en una película o cosas así, sin embargo esta es mi forma de disfrutar lo que fue un día difícil, físico, mental y espiritual, me iré a descansar reposando en aquel que es el héroe de la humanidad y me ayudar a darle un toque cómico a este día. 


viernes, 27 de diciembre de 2013

Amort en el 2013

No puedo irme del 2013 sin hablar del amort, ya he escrito varios textos sobre el tema, lo cierto e es que mi resumen del 2013 es que no llegó el amort. Pero puedo ver que a otros les llego y a otros se les fue del mismo modo en el sentido contrario. 

No soy ninguna experta en esos temas ni nada por el estilo, a decir verdad mis relaciones fueron cortas, fuera de tiempo  y ya sabía yo que no había un plan en estas por eso me fui, la cosa es que no puedo evitar ver al entrar a las redes sociales todo el tema del amort. Veo parejas felizmente enamoradas y al mismo tiempo planeando el camino que es más grande que el que ellos, cada uno por su lado soñaban, veo otras que se se perdieron en el tiempo, no se sabe si por miedo, conflictos o porque se entró en algo en donde no se sabía para donde se iba, lo curioso es encontrar en un mismo año tantas historias, las cuales no me han contado, simplemente me armo vídeos de ellas, pues veo que se publican fotos con alguien y luego se borran y no hay ningún registro que diga que el amort hizo algo por ahí y se fue. 

Lo cierto es que veo muchas niñas y mujeres en busca del amort porque las va dejando el tren y cosas por el estilo, a ellas quizás a manera de chiste les he dicho que estadísticamente es posible quedarse solteras, lo que me asombra es la actitud de:"calle la boca", no es que crea que ellas no se van a casar o que no me llegue la hora del amort, es que creo que a veces nos afanamos sin razón, es como sí se viviera en función de buscar algo con cualquier alguien. La verdad es que debiéramos estar enfocadas en saber quienes somos y como fuimos diseñadas y saber para donde vamos, para que así al conocer a alguien más o menos sepamos si es como sí nos conocieramos de antes o realmente sólo estamos para ver que pasa. 

Por otro lado leí un texto que me impacto porque habla de los tiempos y dejar pasar el momento apropiado para ellos, en realidad y sin ser cruel posiblemente gente no se case por miedo o porque sencillamente querían a ese alguien perfecto, que no existe, porque así nos cueste aceptarlo tanto mujeres como hombres somos productos en formación que necesitamos aprender que nadie nos va a llenar más que Jesús, que él diseño el amor y el matrimonio no para caer en un cuento de vivieron felices para siempre sino para seguir forjando lo mejor que el diseño en nosotros. 

Sí algo me ha enseñado no estar en una familia donde papá y mamá están juntos, es que ese no es el diseño de Dios y que sencillamente hay que meterle la ficha a la relación todo el tiempo, que el amor no se trata de uno sino del otro, de negación propia, y de propósitos en común donde uno no es el centro sino el que diseñó el plan. 

Por eso me voy del 2013 pensando en que el amort no es algo que nos llega como un meteorito, sino que uno al final si hace cosas en en interior y en el secreto, que hace que sí uno esta diseñado para este y para la familia entonces llegue en el tiempo adecuado. 


jueves, 19 de diciembre de 2013

Hospitaliceishon

Si algo me ha sorprendido del 2013 es la cantidad de cosas maravillosas que me pasaron, viaje como nunca, salí por segunda vez del país, se fue Alambrito y llego Azulejo, ascendí en mi trabajo, cumplí sueños y demás. Pero como para contarles cosas difíciles que también se vivieron y donde Dios también estuvo, hablar de las veces que estuve en el hospital, no porque algo a mi me pasara sino porque a dos mujeres que amo, mi mamá y mi hermana las operaron de urgencias.

Había olvidado esa sensación fría de estar en un centro médico, curioso porque al ser bacterióloga todos los días me veo enfrentada a esa situación, esperas eternas, casas frías, paredes blancas, agujas, sangre, stress propio del trabajo. Pero esta vez todas esas condiciones eran hasta distintas a las que yo ya viví, donde yo estaba del otro lado, cirugía de rodilla dos veces y de apéndice, dicen que uno no es el mismo después de ese tipo de situaciones y me refiero al ámbito medico como que el cuerpo cambia después de haber pasado por anestesia y ¿cómo no?, habría que  preguntárselo a Hayden Christensen en Awake. Pero definitivamente se vive diferente ese momento, de este lado, del de la espera del resultado o de unas pocas palabras a medio hablar de un médico.

Estaba durmiendo una noche, mamá se había referido a un dolor previamente ese día de algo en su estomago, pero como ella es una guerrera, solo dijo que podría ser que no había comido bien o algo por el estilo, así que cuando ella me despertó llorando y ya con ropa puesta, diciéndome que la llevara rápidamente de urgencias, me levante de una sola sentada, pues sufro mucho para despertarme pero verla así, me hizo levantar rápidamente, ponerme lo primero que encontré y salir corriendo a llevarla al hospital, sufro de nervios de vez en cuando, propios de una niña cuando va dar un regalo o va a recibirlo, así que esta situación me puso nerviosa y sin embargo debía estar serena y llevar a mamá lo mas pronto al médico, no sabia que decirle pues al verla llorar y sufrir uno quisiera ser el que está así, no verla a ella en esa situación, lleve a mamá al hospital más cercano, en el cual no nos quisieron atender, tuve ganas de pelear pero en ese momento solo importaba encontrar atención urgente, salimos de ese primer hospital, ya asegurándonos que en otro si la atenderían, no encontraba la dirección y mamá desespero, quería salir del carro y correr a algún lugar, yo en una rápida oración le dije a Dios -ayúdanos envía un Ángel que me diga como llegar- y así paso, alguien caminaba por ahí, le preguntamos y me dio la indicación, llegamos al hospital y allí la revisaron, pasaban las horas no decían que tenia, horas en la sala de espera, sin despertar a mi hermana que estaba en casa, a papá que estaba en su casa y a mi hermano que dormiría a esa hora en Argentina, solo respiraba profundo y pedía que tuviera la tranquilidad para esperar, pedía porque los médicos dieran con el tema.



Cambio el turno médico y a mamá le iban a dar salida en el hospital, yo me preguntaba por qué razón sí seguía con dolor la iban a dejar salir, al final, un resultado mostró lo que sucedía, cálculos en la vesícula, debían ser operados inmediatamente, oramos en conjunto con mamá, aun recuerdo las lágrimas en sus ojos, pedimos porque fuera Dios el doctor y que los guiara, la entraron a cirugía y yo solo podía esperar, estaba tranquila en medio de todo, esa tranquilidad que te da el estar acompañada del consolador, el Espíritu Santo, que te susurra al oído que todo va estar bien. Y así fue. Lo que más me impresiono fue que mi mamá luego de la cirugía sentía dolor, y ella pensaba en el dolor que Jesús tuvo en la cruz y se dijo que él había sufrido por ella, que él entendía su dolor y que por eso no sentiría dolor en medio de esa situación y así fue. Eso es asombroso.

La siguiente vez que estuve en el hospital fue hace poco, a mi hermana la atropello un carro, y dejo algunas cicatrices en su cara, manos, pero lastimo de una manera más fuerte su rodilla, una parte del hueso estaba rota, yo entiendo a mi hermana, porque es difícil no poder caminar escuchar que uno no va a caminar por un tiempo, sin embargo Dios le guardo la vida y respondió a nuestra oración de que la cirugía  fuera solo una y esta saliera bien, así paso. Sé que también escucha nuestras oraciones de una recuperación rápida.


Puedo ver a Dios en mis momentos felices, claro, en las cosas maravillosas que me ha dado este año, pero lo veo ahí, cuando nadie está, cuando todos se han ido, cuando nadie sabe lo que pasa por mi cabeza, o cuando no le cuento a nadie las cosas, porque prefiero que sea él el primero en saberlas y luego ya habrá oportunidad de contarles a otros lo que pasa, lo veo ahí cuando lloro, sonrió, y hago pataleta,  cuando hay silencio, frío, paredes blancas, lo veo ahí acompañándome en cada tiempo y en este de Hospitaliceishon y que bueno porque en el cielo no hay hospital como dice Juan Luis Guerra.

viernes, 8 de noviembre de 2013

Intoxicación

En esta última temporada, he tenido dos eventos donde pude morir, como siempre algo de exageración o quizás no tanto. No lo sé, sólo se que dos veces estuve expuesta a gas.

La primera fue en el edificio en el cual vivo, se rompió un tubo de gas de la torre donde estamos ubicados, era de noche cuando te vi, digo era de noche cuando todo paso, a la madrugada comenzó a escucharse una bulla a lo lejos, yo estaba profundamente dormida y sentía como sí estuviera en un sueño dentro de otro sueño, ese era donde yo olía a gas y escuchaba ruidos, gente gritando, gente que timbraba a nuestro apartamento, gente que gritaba el nombre de mi mamá, mi hermana y el mío, gente que golpeaba la puerta, yo yo dentro de ese sueño dentro de ese sueño sólo pensaba que podría relamí ente estar pasando algo, o que simplemente era producto de el cansancio que se había apoderado de mi. Lo raro era el olor a gas, de esa extraña sensación de no poder respirar, mientras dormía, pensaba o soñaba semi dormida, en algún capítulo de CSI las Vegas donde una señora muere así silenciosamente por un escape de gas, pensaba que quizás ese capítulo salía de mi inconsistente y de alguna extraña manera podía sentir el olor, de esa forma como cuando uno sueña que se cae de algún lugar, o que siente que se pellizca en un sueño. 

La cosa es que parecía real y al mismo tiempo irreal, también pensaba que sí fuera real, mamá se hubiese levantado pues su sueño al contrario del mío es muy liviano, pero ella tampoco se levantó. En el tiempo que debía despertar tipo 4 y 30 am, me arregle y pensaba en sí todo eso que sentí había sido producto de mi imaginación en la noche, mamá me confirmo que algo había pasado pero que por una extraña razón tampoco logró levantarse, luego nos contaron que efectivamente habían evacuado el edificio como por 3 horas y que estaban preocupados por nosotras.

La siguiente ocasión de gas, fue hace unos días, llegue a llenar el carro de gasolina, y cuando me parquee para tal labor, empezó un ruido fuerte, se soltó una manguera de gas, la gente corría, tratando de solucionar tal cosa, yo veía como los empleados corrían a tratar de cerrar la máquina para evitar esa fuga de gas, así que de nuevo ese olor característico, pero no podía hacer nada, era peligroso moverse o irse, mire a un lado y vi un letrero que decía en letra grande en caso de fuga de gas, pero el resto del letrero era en letra pequeña que no alcanzaba a ver, me dijo que uno nunca piensa que esas cosas puedan pasar.

Y así mismo llegue por estos días a pensar que los eventos más extraños de la vida pueden pasar pero que dos eventos en la misma temporada sólo hablan de nuevo de Dios que me cuida, que me protege que sale a defenderme, que tiene un plan para mi, y que pueden existir más fugas de gases pero que sí mi vida está depositada en él, cumpliré lo que el planeo para mi y decidí caminar, llegara el amort y todas esas cosas. 


Porque se avecinan mejores cosas un recuerdo de esta temporada, el paisaje de mi cumpleaños 26. 

El susurro de Dios en la pausa

“Parar de hablar” es algo que viví recientemente. Podía hablar, sí, pero no debía hacerlo. Y fue interesante, porque el libro de Proverbios ...