viernes, 19 de febrero de 2016

Quédate conmigo sí

Los que me conocen saben que estoy enamorada del amort, lo veo en todo lado, les tomo fotos, sí a ellos, a los que se funden en un abrazo, a los que caminan de la mano, es por eso que he decidido volver a escribir, esta vez me lanzaré con un escrito que no es para nadie, pero quizás lo sea para alguien, que es para la lectura de todos pero no es para dejar nada entre líneas, son simples palabras o quizás de mucho significado, como siempre no lo sé, es uno de esos textos que escribo para recordarme cosas y al releerlos, reír con ellos. 

Quédate conmigo sí al oír mi voz, la tuya se rompe, se quiebra, 
Quédate conmigo sí quieres vivir no muchas aventuras sino una larga aventura, 
Quédate conmigo sí al pensar en el amor, que es ese que es paciente, piensas en mí, 
Quédate conmigo sí al pasar las horas te das cuenta que estás pensando en mi, 
Quédate conmigo sí vas a soportar mis días malos, sin juzgarme, sino siendo sabio, 
Quédate conmigo sí tienes el sueño de escuchar con atención, más de la atención que en nuestro mundo le prestamos al celular, 
Quédate conmigo sí cuando chateamos te da malgenio estar sin batería para poder continuar, 
Quédate conmigo sí te nace del corazón hacer cosas que jamás pensarías harías por otra, 
Quédate conmigo sí al pensar en un abrazo no piensas que hay uno mejor que el mío, 
Quédate conmigo sí cuando estás conmigo no quieres nada más, 
Quédate conmigo sí quisieras que las horas fueran más largas para verme, escucharme y verme sonreír, 
Quédate conmigo sí te reto, sí te ayudo a ser mejor, sí te enseño pero no te impongo, 
Quédate conmigo sí estás dispuesto a que yo muera por ti y tú mueras por mí, 
Quédate conmigo sí y solo si te importo más que nadie, quieres saber cómo va mi día, quieres estar ahí y ayudar, 
Quédate conmigo sí sientes mi dolor como si fuera el tuyo, 
Quédate conmigo sí ya no piensas solo en ti sino en nosotros, 
Quédate conmigo sí al ver a tu alrededor sabes que yo soy, esa que ha de estar a tu lado, 
Pero por favor si no quieres quedarte conmigo huye, no busques dentro de mi, corre, porque quizás quede atrapada, no por lo que haces sino por quién eres, 
Pero sobre todo quédate conmigo sí y solo sí, al leer esto sabes que no se trata de ti, sino de lo que hoy yo siento por ti, me quedo contigo. 

domingo, 17 de enero de 2016

Amor redentor de Fancine Rivers

Acabo literalmente de terminar de leer el libro amor redentor de Francine Rivers, fascinante de pasta a pasta, estoy conmovida profundamente y llena de emociones, llore tantas veces leyéndolo que perdí la cuenta de las veces lloradas, las páginas mojadas y las lágrimas derramadas. 

Pienso que Dios usa cada cosa para que lo conozca y me acerqué más a él, esta forma me encanto. Me sanó en medio de la lectura, tuve que parar de leer unas cuantas veces para ponerme a cuentas con él, la parte del principio y del final, me llenaban los ojos de lágrimas, quizás porque en parte viví esa historia y sé que ha sido la historia de personas cercanas a mí. 

Es increíble cómo me sorprendí al leer cada página, llevaba mucho tiempo sin comerme un libro de esa manera, y debo confesar, que nunca había llorado tanto con un libro tanto de tristeza como de alegría, aunque los que me conocen profundamente saben que lloro con facilidad. 

Quisiera poner ser tan paciente y tranquila como Miguel, pero creo que me parezco un poco a Sara, afanada , queriendo todo ya, y teniendo tanta preocupación, me gustaría cada día más escuchar la voz suable que me habla a mi interior, descubrir que el Espíritu Santo, me dirije y habla paso a paso, algo que espero cada día mejorar, porque a todos nos pasa alguna vez estamos tan preocupados de sí mismos, tan clavados y ensimismados que olvidamos poner la mirada en el cielo y así olvidar esto, lo terrenal, lo que con el paso del tiempo se destruye y queda atrás. 

Ojalá viviéramos un poco más aplicando lo que leemos se supone a diario en la Biblia, ojalá abriéramos nuestros ojos un poco más a eso que está escrito, que nos da vida, ojalá fuéramos a ese libro sabiendo que es Dios en cada coma, en cada punto, en cada letra escrita, ojalá viviéramos sabiendo, que los mandamientos no son para que Dios tenga una buena excusa para destruirnos, sino son poemas de amor indicando el camino que es mejor para nosotros seguir, solo porque él nos ama. 

Al terminar el libro y escribir estos párrafos sin ningún orden ni sentido, más que el que plasmar emociones es para el futuro para recordar, esto vivido, pienso en cuanto amor, he recibido, sin pagar ningún precio, y sin merecerlo, pienso en cuan bueno ha sido Dios conmigo, todo cuanto tengo, todo cuanto he logrado, si he logrado algo, se lo debo a Dios, me debo a él, no puedo creer como él, ha sido el fuerte, el tierno, el romántico perfecto, el padre y madre en mi vida, el amigo, el amor, mi amado, no puedo entender, como él me ha amado, cuando tantas veces le he fallado, pero solo puedo rendirme a ese amor, y disfrutarlo. 

Como pueden ver este libro se ha convertido en uno de mis favoritos, me encanto, la escritura, los personajes, las descripciones, así que por favor, si algo me conozco, creo que de cumpleaños o de regalos inesperados quiero más libros de esa autora. Así que aceptó sus regalos. 

Y para finalizar estos párrafos simplemente decirles que el libro es maravilloso, para hombres y mujeres, no es un libro rosa, sino un libro que se adentra y permite ser una de esas tantas formas que Dios inventa para mostrarnos su amor.

Extremadamente recomendado.


viernes, 1 de enero de 2016

Soledad




Tuve de compañera a Soledad por muchos años, me acompañó en mi niñez, en mi adolescencia y parte de mi juventud, muchos se sorprenden al leer este tipo de cosas, pero la verdad es que es más común de lo que uno imagina, por largos años, cargue con la soledad y sus amigas, muerte, dolor, melancolía, tristeza y depresión. No fueron buena compañía, hablaban a mi mente todo el tiempo. Y me hacían sentir miserable, indigna.

Recuerdo que el sentimiento inició muy pequeña, una de esas, cuando por primera vez papá y mamá discutían en un furgón una tarde fría, y de lluvia, nunca supe de qué era la discusión, pero en realidad el sentimiento estuvo desde antes, me asechaba, y buscaba cada espacio de mi vida, la cosa es que inició a temprana edad, y hacía que sintiera miedo, miedo a estar sola, al fracaso. 

La noticia de Robin Williams por eso me causo tristeza, sé que es una noticia bastante vieja, pero es mi oportunidad de escribir sobre este tema, por qué cuando escuche esa noticia recordé las muchas veces que sentí soledad, una vez invente un personaje, se llamaba: soledado, era el nombre que le daba a la ausencia de novio en la adolecencia porque unas amigas siempre me preguntaban si ya tenía novio, lo curioso es que los años pasan y la gente me pregunta lo mismo, la respuesta sigue siendo la misma, no tengo, pero a la vez es diferente porque ya no digo que es soledado, estoy tranquila porque sé que el amor así como todo en la vida, llega en el tiempo adecuado cuando uno ha decidido hacer las cosas bien. En fin, aquí el tema no es el amort. Sino la soledad. 

Escribo este texto, porque sé que hay muchos allá afuera, en las calles, en sus casas, cargando con ese sentimiento, que a la vez lo acompañan otros. Y no es para nada satisfactorio, no produce alegría y menos ganas de vivir, y por eso escribo este texto, para aquellos, que se sienten solos, vacíos, incomprendidos. Hubo una época en la que me sentí así, no pretendo igualar lo que sienten y viven, mal haría yo, porque todo es diferente, pero puedo comprender ese dolor, el dolor de la soledad. 

Tengo varios recuerdos, algunos donde estaba realmente sola, en un cuarto haciendo trabajos del colegio, imaginando ser grande, otros con personas alrededor pero sintiendo que no pertenecía a ningún lugar, pero otros en esta temporada, la temporada navideña, y de año nuevo, recuerdo una cama fría, y oscura, unas noches donde afuera se escuchaba la música pero en mi cuarto había silencio. 

Pero ya no recuerdo esas cosas con dolor y menos con soledad, ahora recuerdo eso de una manera distinta, y a eso voy querido y querida que lee este texto, espero ser una voz en medio de su dolor y dar ayuda en medio de eso que vive, ¡hay esperanza! y uno puede dejar a "Soledado" como lo llame por muchos años. Es más fácil de lo que uno cree, es dejar que alguien le pinte la vida a uno, es dejar que que la vida ya no esté a blanco y negro. Es dejar entrar a Jesús, y que él cambie toda esa soledad. Jesús sabe el dolor de la soledad él mismo en la cruz y en su momento más dificil frente a ella lo sintió, solo para que nosotros no vivamos con ello.

Momento, precisamente eso es lo que celebramos este 24. Que nos nació un salvador, Jesús, él me cambio la vida, me lleno de esperanza, y sacó sus pinceles y me cambio la vida, un día cerré mis ojos y deje que él me mostrara que en cada día de mi vida él estuvo, y allí, mató a la soledad, me mostró que estaba a mi lado en la pelea de papá y mamá, me hizo una pista de baile cuando yo hacía trabajos a solas, me mostró cuantas veces me ha guardado el corazón, me mostró que la oscuridad y el silencio nunca fueron parte de su plan y que él siempre ha estado ahí. 

Sé que tú qué debes sentirte solo o te has sentido así puede ser que no creas esto de que él puede cambiar tu vida, pero de verdad, si lo hizo conmigo, ha de hacerlo contigo, él es el padre y la madre que quizás anhelaste tener, él es el amigo, él novio, la persona que siempre ha estado y estará si se lo permites. No tienes porque estar con soledad, que te deja agotado, pero si puedes tomar la decisión de estar con Jesús, y como diría Recate: "Deja que te pinte él"

Este no es un texto sólo para él que se siente en soledad porque no sabe quién es Jesús, sino para aquel que ha dado tantas vueltas y aún así no ha podido encontrar esa relación con Dios, es un texto para todos, para volver a iniciar para dejar que él viva y te reviva. Y saque tanto dolor que dejó las malas experiencias, las cosas vividas, y de las cuales soledad se quiso aprovechar para decirte que no vales. Porque la verdad es que importas demasiado, y por eso es tiempo de dejar a soledad. Por qué no que sea un propósito del 2016.

viernes, 25 de diciembre de 2015

Servicio

Por estos días manejo una camioneta donde realizó algunas de las tareas diarias del trabajo, y en uno de esos días, había un trancon impresionante causado por la cantidad de carros en la zona donde suelo movilizarme. Uno de esos conductores era un taxista, quien estaba tratando de mover el vehículo ya que este tenía un tipo de falla, la gente en sus autos pitaban con locura desenfrenada como si con ello lograran que el taxista se moviera al volante, y empujando el carro al mismo tiempo.

Fue allí donde me dio por ser parte del trancon, pero no se confundan no empece a pitar como quien tiene que irle a salvar la vida a alguien, le puse estacionarias a la camioneta y me baje a tratar de ayudar al taxista, el taxista me sonrió y al tiempo un joven de no más de unos 16 años, me miró con complicidad y se detuvo de su caminar por la acera y también se fue al ruedo conmigo, empujamos al taxista hasta poderlo dejar en una esquina, recordé esa parte de la película "el todo poderoso" donde Bruce, después de tanto pelear con Dios empieza a convertirse en el milagro y de la misma manera como ayudamos al taxista, él ayuda a un conductor. 

Esa fue la historia que viví ese día, además de la gente gritándome después por haber dejado la camioneta con estacionarias. Y allí fue donde con todo mi corazón pensé en lo olvidado que tenemos el servicio, el servicio por qué sí, porque es correcto ayudar al otro, sin esperar, ofrecer la mano sin ninguna segunda intención. 

Hago parte de un gran equipo de servidores en un lugar, y pensaba en ellos, en lo que hacemos cada fin de semana, y agradecí porque siento que allá cambiamos el mundo, las generaciones que como Pinky y Cerebro, tratamos de conquistar, sólo que sí damos pasos cada día. Pedí porque cada uno de ellos y yo, seamos no sólo servidores un fin de semana sino que nos quitemos los títulos y seamos capaces de ayudar al otro, porque como siempre he creído haríamos una gran bola de nieve y lograríamos esos cambios que tanto queremos en el mundo. 

La cosa es que el servicio no es algo de un fin de semana, es algo constante, en todo lugar hay la oportunidad de servir, servir nos da grandeza, pero hemos creído lo contrario que entre más corramos por lo propio y entre más egoístas seamos entonces tendremos más, entonces seremos felices y alcanzaremos nuestros sueños, para mí el servicio es lo que da eso, por eso me encanta cuando Jesús, le dijo a sus más cercanos en una pelea que estaban armando por saber quién era el más grande entre ellos, les dijo algo como "quien quiera ser el mayor sea el servidor de todos", esperen eso le rompe la cabeza a cualquiera, si nos han enseñado que el grande es aquel que es servido, y es que eso es lo que nos falta, darnos cuenta que servir es de grandes, la grandeza precisamente es eso, despojarse de quién es uno, para darle al otro. 

La gente desmerita a quien atiende en un lugar, a aquellas mujeres que hacen el servicio en un hogar, para mí ellas son las visibles, se hacen grandes a mis ojos, las veo y me sorprendo, porque al final ellas y todos esos personajes serán los primeros, nos cuesta despojarnos, pero despojarse da libertad, nos muestra cómo estar bien con uno mismo y con los otros. 

Conozco gente grande, que sirve todo el tiempo, y espero algún día llegar a ese nivel. Porque dese mi punto de vista necesitamos eso servir con el corazón y así poner nuestro grano de arena para el cambio que tanta gente pide a gritos. 

miércoles, 21 de octubre de 2015

Miedo




Observo que el miedo es algo común en la gente de mi edad, no sé si es porque se acercan la los 30 o están en los 30. A mis 27, a punto de cumplir 28 por estos días, me siento tranquila y satisfecha en muchas áreas de mi vida, hace tiempo deje de quejarme y pongo bastantes barreras para no recaer en tan mal habito.  Me siento a escuchar distintas personas, aún a personas con más edad y encuentro, que estamos llenos de miedos. Miedo a enamorarnos o a nunca hacerlo, miedo a soñar y por ello quedarnos arraigados a un trabajo que trae frustraciones, miedo de perder, miedo de ganar, hay miedo de viajar, miedo a la perdida de alguien, múltiples miedos.

He tenido muchos miedos en mi vida, miedo a las arañas, y en general a los bichos, no crean que es sin fundamentos, una vez corría por un cafetal y abejas me picaron en la cabeza, otra vez hormigas me mordieron y así sigue la lista, miedo a los perros, también me mordieron de pequeña y me rompieron un pantalón de sudadera, le he tenido miedo a soñar, por la falta de tiempo y dinero, he tenido miedo se soñar con el amort, no por los años sino por las malas experiencias, las cartas rotas en mi cara, los rechazos, he tenido miedo a tener amigos, porque la gente no cree en la amistad tenemos clavado en lo profundo de nuestro corazón la decepción, el que todo el mundo nos va a fallar.

Podría enumerar miles de miedos, pero últimamente ya no tengo esos miedos, he decidido arriesgarme, en todas esas cosas, porque para mi es preferible intentarlo una y otra vez a vivir una vida en el hueco del temor,  hace unos dos años por ejemplo me lance a la aventura de dejar el trabajo que estaba haciendo por ir por algo más, por tener lo propio, y hasta ahora estoy iniciándolo, para muchos ando desubicada, para otros soy una dura, lo cierto es que llegar a eso que creemos es la tierra prometida no es empezar a comer la miel y la leche de una vez, sino que implica en primer lugar vencer el miedo y empezar a trabajar, la tierra esta, y sera fructífera en la medida que la trabajemos.

He decidido llamar a amigos aunque no devuelvan la llamada, he decidido creer en la amistad, he decidido consentir a perros aún con temor, y ya me siento más calmada con ellos, he decidido soñar con pocos recursos y con una agenda apretada, trabajo, ahorro, planeo y llevo a cabo, he decido disfrutar cada día sabiendo que es un regalo, he decidido amar a la gente, ser difícil de ofender, perdonar, creer lo mejor del otro. El secreto para todo esto no son las decisiones o la madurez que dicen se adquieren con los años, mi secreto siempre lo sera poner mi confianza en Dios andar de la mano del consolador, buscar llamar su atención a diario para que guié mi caminar, él me impulsa a soñar, a levantarme cuando caigo, a dejar caer mis lagrimas cuando debe pasar, pero sobre todo me ayuda a matar los miedos a acorralarlos contra la pared y darles el puño final que los dejara tirados en la lona.

Últimamente soy solo una mujer con sombrero, sin mucho atractivo más que el que creerle a Dios y confiar en él, en que los mejores años de mi vida vienen, no porque lo digamos a diario, sino porque confianza se trata de dejarse caer a soñar esperando que él no nos dejara caer sino que pondrá un nuevo reto en el cual caer. Cuesta horrores, la verdad es esa, pensé que nunca nadaría porque tomaba mucha agua y sentía ahogarme, pensé que no volvería a correr porque tenia dos cirugías de rodilla, y la recuperación me hizo sentir que no caminaría del todo bien, y este fin de semana competí en Villa de Leyva 6K, pensé que no podría salir del país a viajar, y he recorrido lugares que nuca imagine, pensé que nunca tendría amigos porque fui rechazada desde muy pequeña, pero hoy tengo amigos maravillosos que amo.

Soy consciente de mis miedos, pero soy mas consciente de enfrentarlos de salir de la zona de confort y creer que Dios está, y que cuando el está todo va estar bien.

miércoles, 7 de octubre de 2015

Cotidiano

Llevaba mucho tiempos sin alimentar el blog, la verdad no es que no tenga nada que contar, más bien es que he tenido un tiempo de bastante trabajo, pero de eso hablare quizás en otro momento, he regresado al blog con un mensaje que puede cambiar la cotidianidad de muchos, sí suena algo exagerado pero es la verdad.

Comenzare diciendo que desde hace ya mucho tiempo he visto que soñamos con lo extraordinario, con milagros impactantes y eso esta bien, pero creo que el problema que no veamos lo gigante, los sueños cumplidos radica mucho en precisamente eso que esperamos que algo baje del cielo y cambie nuestras vidas, pero hemos rechazado y le hemos quitado el merito a lo pequeño, los pequeños inicios parecieran un obstáculo en nuestra vida, y al contrario, creo yo, que para que se den las grandes cosas que anhelados, debemos partir de lo básico, de lo diminuto, por ejemplo queremos tener grandes responsabilidades pero como le escuche hace poco a un reconocido cantante - no somos responsables ni con la tendida de la cama-, y debo confesar que a veces me pasa, es aburrido tender la cama, pero el punto aquí es que lo sencillo nos parece algo despreciable. 

La verdad desde que aprendí a ver las cosas pequeñas como el paso a cosas inmensas es allí donde cambio mi perspectiva, mi manera de ver la vida, por ejemplo inicie un ahorro hace varios años desde que inicie a trabajar luego de la universidad y la verdad es que mi sueldo no daba para ahorrar, quinientos pesos no valían nada, pero propuse ahorrar y luego Dios comenzó a bendecirme, sí Dios, él se encargo de darme cosas que le había pedido y que pensaba que nunca iba a tener por dar un ejemplo el carro y luego el cambio de ese por otro.

En lo cotidiano he descubierto un gran secreto que se los daré hoy gratis, espero puedan abrir sus ojos a las siguientes letras, solo podemos hacer de lo cotidiano algo extraordinario cuando el poder que levanto a Jesús de los muertos vive en nosotros. Exactamente eso fue lo que paso en mi, me comí el cuento de que con Dios nada es grande y puedo soñar porque él vive en mi. 

Un día cualquiera estaba trabajando y una compañera estaba desesperada porque lo que realizaba en ese momento era complicado, puso de fondo una canción, vive en mí de su presencia, mientras trabajaba y susurraba la canción de forma impresionante su animo cambio, y también me contagio, cantábamos mientras trabajábamos y al final del día eso que había por hacer fue exitoso.

En otros momentos he sentido la voz de soledad y tristeza sin razón, acercarse a mi puerta pero cuando recuerdo esas letras, esa verdad, que el poder que levanto a Jesús de los muertos vive en mí, entonces se van esas emociones, soy libre en solo un instante al pensar que si la muerte fue destruida entonces puedo hacer cualquier cosa porque Jesús que vive en mí. 

Imagen tomada de página de Facebook, Iglesia El lugar de Su Presencia



Espero estar dejando algo en este blog que marque vidas, una invitación a cantar y recordar que lo cotidiano, lo pequeño, se vuelve grande cuando dejamos que Dios use la canción que parece pequeña,  y entendemos que nada es difícil, despertar con fuerzas aun después de haber trabajado de 7am a 9 pm y haber dormido poco, realizar un examen en la universidad aunque lo habíamos dado todo por perdido, ser sanados emocionalmente y físicamente, ver familias restauradas, soñar y ver los sueños cumplidos, y pude usted completar esta raya _________ pensando lo que es difícil para usted y mientras escucha esta canción, ver que él Dios que resucito vive en usted y cambia lo cotidiano por algo que quizás nunca había soñado.


domingo, 17 de mayo de 2015

Correr

Me gusta correr, aunque lo deje de hacer hace bastante tiempo, por unas cirugías de rodilla, y porque ya los tiempos no son los mismos de antes. Correr para mi es una forma de estar más cerca de volar. Corro para todo lado, y me molesta esperar, si se puede hacer algo de manera rápida para que hacerlo lento, así que he aprendido de paciencia, y todas esas cosas donde la prudencia debe reinar, pero es inevitable que me guste correr.

Recuerdo cuando era niña que sentía volar, de hecho me encantaba que mi madre me enviara a comprar algunas cosas a la tienda, ya que quedaba bastante retirado del lugar donde vivíamos,  hacia compenecia conmigo misma, pasaba el parque lo más rápido posible y quería que me atendieran muy rápido para llegar a casa y escuchar que mi madre me dijera que había ido muy rápido, era cierto, recuerdo que calculaba el tiempo, y cada día quería hacerlo con mas velocidad. 

En el colegio habían carreras de atletismo, y gane una y otra llegue en segundo puesto, porque algunos jueces de la competencia me retrasaron al decirme que la carrera había terminado. Aun conservo la medalla y el trofeo de la época. También siento esa sensación de ganar y de cansancio, pero de libertad.

La cosa es que una vez más han vuelto esos recuerdos y sensación de libertad, he descubierto que mi héroe favorito no es súper Man, la mujer maravilla, Spiderman, sino Flash. Hubo una serie en los 90's que me encantaba, supongo que es mi héroe favorito, porque sigue siendo tan humano pero con una capacidad que no deja de ser propia sino que es aumentada, un accidente en el laboratorio causa que ahora tenga una gran velocidad, y con esta puede lograr atrapar a los malos y hacer grandes trucos. 

A veces me he imaginado lo rápido que llegaría al trabajo, con esa velocidad, o los trancones que evitaría, aun las carreras de atletismo que ganaría, aun como tendería de rápido la cama en las mañanas y como haría un buen desayuno, pero no es así. 

Ahora salió una nueva serie que me tiene súper encarretada, The Flash, esta es con un personaje más joven que la antigua, y un poco de historia diferente. Pero me encanta. 

Creo que he vuelto a reflexionar sobre lo bueno que es aprovechar el tiempo, y aun saber perder bien el tiempo, no hablo de andar acelerado sino de aprovechar las capacidades que tenemos darles enfoque y correr a esas metas, me gusta correr, tener medallas, más que por esas cosas en si, porque avanzar hacia lo que hemos sido llamados cada día hace que seamos mejores, y que reflejemos al que verdaderamente importa.



He aprendido a correr, no correr por correr, sino con el fin de siempre tener todas mis necesidades llenas, he aprendido a correr al único que puede llenarme, a veces corría a la gente, a las cosas, pero al final mi tanque quedaba vacío y con una sensación de cansancio inmensa, pero hoy y un día a la vez he decido correr a la fuente que me da vida y que hace que por cada cosa que corra, valga la pena correr, encontré el accidente de laboratorio que me llevo a tener una capacidad aumentada para hacer cosas que jamás imagine. 

El susurro de Dios en la pausa

“Parar de hablar” es algo que viví recientemente. Podía hablar, sí, pero no debía hacerlo. Y fue interesante, porque el libro de Proverbios ...