jueves, 9 de agosto de 2012

Barro, fuego, manos y alfarero

Mientras hago torundas de algodón me pregunto ¿Por qué los momentos difíciles de la vida no suelen ser como aquellas fibras que voy tomando entre mis dedos? ¿Por que simplemente no podemos tomar esos momentos y acomodarlos de tal manera que sean lo que queremos? Esos momentos de la vida nos golpean y nos dejan a veces sin palabras y sin sueños, y uno solo debe recordar que cada momento le hace mas fuerte el alma, que esos momentos son necesarios para poner los pies sobre la tierra y ser aplomados, ser formados y dejar que las manos del alfarero nos conviertan en una bella vasija a fin de poder ser usada en varios propósitos, en el momento adecuado.

No es fácil preguntarse si lo que se hace es lo correcto, si se han tomado las decisiones acertadas sobre todo porque cuando uno creía que algo era lo correcto, no produce, por lo menos de inmediato, los resultados que uno esperaría. Recuerdo la frase de rayuela que publique hace poco en las redes que dice "La vida, como un comentario de otra cosa que no alcanzamos, y que está ahí al alcance del salto que no damos" , la cosa es que yo he dado el salto y aun no veo el suelo, el vértigo sigue corriendo por mis venas y simplemente puedo quedarme en silencio, y hablar por medio de letras que salen de mis dedos, y confiar que aun esto no termina, que hasta ahora inicia un camino que aunque aun no lo logre vislumbrar quizás porque aun hay mucha niebla, pronto el calor de los rayos del sol volverán a hacer su parte en ese paisaje.

Esto me recuerda los partidos de fútbol cuando era niña, donde no importaba la lluvia o el barrial que habia, importaba jugarsela toda, por un gol, disfrutar de correr, aun con los ojos llenos de lluvia que no permitia dar pasos fuertes, más bien entre timidos y con miedo, pero que en medio de ello uno sabia lo importante, no la medalla, sino el valor de saber jugar.

En estos tiempos uno se recuerda que no importan, el tiempo o lo que pase o lo que sea, uno sabe bien por quien es que se la juega.

miércoles, 1 de agosto de 2012

Bem-vindo Bacter

Estar en el lugar que debes estar después de haber pasado por algunos trabajos y por fin iniciar a trabajar en lo que estudiante es satisfactorio, hablando de lo que estudie soy bacterióloga, pero no suelo decirlo mucho porque siempre hacen el mal chiste que si usted lee este blog, se reirá al saber de que hablo, es mal chiste, en serio, así que hay que ser más creativos si frente a chistes de bacteriólogos se quiere hablar.

Siempre me sorprende la cantidad de rostros diferentes que uno puede ver a diario, las maneras en que los pacientes se comportan cuando les dicen que van a tomarles exámenes, lo primero que hacen es entrar a el lugar de toma de muestra quedarse en pie y empezar a quitarse la ropa, no es cierto, no tan exagerada, se quitan sacos, bufandas, para dejar sus brazos a la espera de una aguja, lo cómico de ello es que es la última muestra que tomo, pero es a la que más le temen pero a la que vienen, aunque a algunos no se les tome. Nada como ver las reacciones de los hombres, quienes parecen temerle más al dolor que las mujeres, ellos miran hacia otros lados, prefieren taparse el rostro con los sacos que previamente se han quitado, algunos tiemblan, otros hasta dicen: “No, no, no, por favor”, algunos hacen gestos de dolor, y hasta gritan y asustan a los demás pacientes que aun no han entrado detrás de la puerta de la toma de muestra.

A parte de tomar una muestra de sangre y ver todas esas caras y expresiones, también tomo una muestra de garganta, y esta es más chistosa aun, pues a esta si no vienen preparados, les digo con amabilidad: “te voy a tomar una muestra de garganta, necesito que abras la boca, saques la lengua” Aun no he introducido el hisopo en sus bocas pero ellos ya están asustados, algunos hasta empiezan con reflejo de vomito, luego de tomada la muestra algunos dicen: “No, no” a lo que yo respondo: “Si yo sé, es horrible” es una frase tranquilizadora para ellos. Y al final de todas las muestras algunos de ellos, no muchos dicen gracias y salen a esperar al médico.

Eso hace parte de mi diario en el trabajo, pero luego viene algo que me gusta mucho, que para mí es muy interesante, porque al tomar las muestras de garganta o de uñas (así, de esta no les hablare), muchos dicen: “pero ahí no se ve nada”, pero yo si veo cosas, y eso me recuerda que a veces aunque no veamos cosas ahí están solo hace falta un par de procesos, algunos colorantes, un aceite y un microscopio para realmente observar. Así creo que nos pasa en la vida, no solemos ver respuestas a cosas, o los “no” que tenemos como respuestas en nuestra formación diaria, nos hacen ver que nada está pasando, que hay como quietud en medio de todo, la verdad es que siempre aunque no veamos pasa algo, uno debe estar pendiente para no perderse los detalles.

Supongo que me gusta este cuento y me he reconciliado con el porque me recuerda la importancia de los detalles, porque también me habla de mi padre Dios ya que él tiene cada detalle de mi vida en sus manos, pues ha si he decidido que sea, me recuerda la importancia de las cosas pequeñas.

domingo, 22 de julio de 2012

Guatavita famille

Hace mucho no viajaba, o salía de Bogotá, muchas cosas o compromisos me habían mantenido dentro de la ciudad, pero los mejores planes suelen decir algunos son los que salen de un momento para otro, no creo mucho en eso, más bien creo que los planes se dan cuando se deben dar. Así que ahí estaba yo, charlándome con dos amigos, desde hace un tiempo sobre viajar a Guatavita, lugar que es de gran importancia para uno de estos amigos. Hace unos años conocí Guatavita, los bastantes como para no recordar muy bien sus calles, o la laguna o mucho menos la historia, que con el paso del tiempo uno solo recuerda en realidad lo que fue importante en su momento, para mí, un viaje de colegio donde la rectora se cayó, y muchos rieron, pero donde ella mostro la mujer fuerte que siempre ha sido, lo que yo recuerdo mas allá de eso es el sabor de jugo de maracuyá de alpina y la amistad que había formado con una profesora de sociales de esa época. De resto no recuerdo mas, así que cuando me comentaron el plan de volver a aquel lugar no dude en decir que si y sacar el tiempo para hacerlo.



Lo curioso de este viaje fue leer un blog antes de hacerlo, ya que en ese blog se habla de una mujer con la que compartí en ese viaje, es interesante ver como todas esas teorías de que estamos unidos se dan en momentos como ese, compartí con esa mujer, con su futuro esposo, sus amigos, todos ellos amigos, amigos de una amiga. Este dato simplemente porque no podía dejar de lado algo tan interesante para mí como el haber leído ese blog y luego saber de qué persona exactamente se hablaba.

Pero regresando al tema, iniciamos este viaje a Guatavita con el propósito de conocer, viajar compartir, pero en mi dejo algo más por eso había que plasmarlo en un lugar, donde las palabras vinieran con sensaciones, más allá de las imágenes, que producen las fotos que publique. Nos fuimos en bus y en Alambris por la vía la Calera, en Alambris íbamos mis dos amigos, la mujer que nombre y una amiga de ella, empezamos a hablar de todo un poco, yo, escuchaba con atención, entre muchas razones me gusta oír antes de saber que voy a empezar a preguntar, pues los que me conocen saben que siempre ando preguntando cosas, así que empezamos a hablar de cómo es Paris pero en especial como es el trabajo allá con los jóvenes, cuales son las necesidades de las personas y como logra entrar Jesús a la vida de ellos cuando en ese país no existe una educación sobre Dios o no existe la religión católica marcada como común denominador en ese lugar, como sucede aquí, como se logra llegar al corazón de alguien cuando lo “tienen todo” y en realidad podría decirse que ellos no necesitarían nada de Dios. Las respuestas me impactaron, porque hablaron del amor, sí, del amor, del amor que la gente busca, ya que allí los jóvenes no crecen con sus padres, y aunque mantienen vidas llenas de cosas, lujos o aun muchos amigos, en su interior hay algo más que falta, y ese es Dios, y su amor, nos hablaron de cómo comparten y como llegan personas a Dios aun sin nunca por lo menos haber escuchado su nombre. A mi estas cosas me impresionan porque es Dios quien lo llena todo en todo y escuchar eso para mí son buenas noticias.

Siempre he creído que la sangre de Jesús nos hace hijos, y si somos hijos, somos hermanos, pues esa sangre nos rodea y nos hace un solo cuerpo, en este viaje puede notar que si es verdad, yo no conocía a ninguno de ellos, que viven en Paris, que tenían diferentes nacionalidades, que tienen distintos idiomas, pero que todos tenemos lo mismo el amor de Dios que nos lleno, me impacto este viaje porque pude ver muchas cosas en las que creo, porque no se trata de un cuento de hadas súper bonito y pintado a las mil maravillas, o súper rosado, sino que va mas allá. Se trata de valientes que arrebatan y del reino de los cielos que avanza contra viento y marea.

miércoles, 18 de julio de 2012

Metamorfosis

Hace mucho que no escribo, de nuevo porque andaba ocupada, haciendo mil cosas, esta vez fue un cambio de trabajo, que con eso trajo cambios de rutinas a los que aun no me acostumbro, de hecho últimamente he descubierto de mi eso, que me cuestan los cambios, supongo que porque las zonas de “confort” aunque no lo sean tanto, te generan algún tipo de seguridad.

Es como si uno se diera cuenta con el tiempo que uno si va cambiando aunque poco a poco sin notarlo, o tal vez vamos descubriendo poco a poco realmente como fuimos diseñados, si observa uno las fotos de pequeño, se da uno cuenta que aunque sigue una con la misma cara de quinceañera, o de una persona que no muestra la edad que tiene, uno sabe que ya hay cambios, que empieza uno a moldear su carácter con el tiempo, con cada cosa que pasa, con la gente que va uno compartiendo.

De mi anterior trabajo llego una historia llamada desde la ventana, ya veremos que historias trae este nuevo inicio. Este nuevo trabajo, hace que tenga más tiempo pero aun no lo logro acomodar, me he dedicado a ver una serie que por este tiempo me ha mantenido ahí, descansando, y olvidando los simples casos que yo vivo para llevarlos a casos más complejos que algunos viven. Así como otras series han hecho que me mantenga ahí, trasnochando, o “perdiendo” los fines de semana o festivos, he notado que cuando le hago a algo, así sea una serie la llevo hasta el final, el caso, todo esto para decir que he tenido un tiempo de mudar, y ahora descanso.

He estado pensando en los cambios porque de un tiempo para acá, he visto que hay cosas que van transformando la forma de ver las cosas, vamos renovando la mente y vamos viendo y viviendo los días que uno no creía que iba a vivir. Nos trasteamos hace unos 8 meses de la casa en la que vivimos como por 13 años, y este es el momento, hasta ahora, donde ese nuevo apartamento lo siento como mi casa, en principio pensaba que era un tipo de hotel lujoso pero que luego volvería a la antigua casa, no es así, por fin he logrado acoplarme, aunque aun me cuesta, quedarme en casa sin reconocer todos los rincones que hay en ella, eso como si de repente el cuento de Julio Cortázar , una casa tomada, comenzara a hacerse vida en mi vida, de una manera distinta, donde no se toman mi casa, sino que yo poco a poco intento tomármela.



Ahora inicio un nuevo trabajo, cumplí mi ciclo en el anterior y fue maravillosamente bien cerrado, pero ahora se vienen nuevas ideas a la mente y comienza uno a imaginar que se avecinara en la vida. Unos amigos de hace más de 10 años, que los conozco, donde de alguna manera les forme en cosas, y hice las de Cupido en su relación pronto se casan, son menores que yo, pero ya a mi alrededor me encuentro con eso, con amigos jóvenes que se casan, con amigos mayores que ya tienen hijos, o con jefes que tienen una vida bien distinta a la mía. Eso me hace pensar en los cambios que se aproximan pero no olvido que aun todo tiene su tiempo, que cada cosa tiene su lugar y que por el momento lo único cierto es que en medio de esos cambios espero hacer los pequeños click correctos, estar con la gente, los lugares y los tiempos que tengo que estar, para llegar a donde tengo que llegar. Para que cada transformación que se dé en mí, alrededor de mí, o donde sea, sea de la manera no buena sino espectacular que ha sido diseñada para mí.

martes, 26 de junio de 2012

Desde los recuerdos

Viene uno a entender lo difícil que se hace ser constante para escribir cuando uno vuelve a el blog, que ha decidido tener, para crear esa disciplina, cuando revisa las entradas y se ve colgado en algunas. Es bien difícil escribir no solo por la manera o por la coherencia de lo que se quiera decir, sino porque en medio del trabajo, de la rutina, aun de la búsqueda de descanso va uno dejando poco a poco esas cosas o prioridades que lo llevaron en algún momento a pensar que uno podía escribir de lo que fuera y cuando fuera. Se va dando uno cuenta que los que tienen como oficio la escritura deben exigirse al máximo para mantener una mente clara, buenas ideas y un cuerpo que aguante no solo para andar de letra en letra sino que aguante la disciplina que se debe tener.
Tal vez siendo sincera no llegue a ese punto, pero si regreso aquí una y otra vez es porque los recuerdos me cuentan el primer cuento que escribí, que a la verdad, no lo tengo ya tan claro, pero que recuerdo algo del centro de la historia, trataba de un robot reciclador que era muy amigo de un hombre y que al final terminaban juntos salvando el mundo, y sé querido o querida lectora que se asoma por este blog que a estas alturas del partido, no parecerá la gran historia pero créame cuando lo escribí sí, no había visto nunca una película sobre robots y mucho menos estaba de moda el tema de reciclar. Recuerdo que mi mamá, los profesores y una tía se sorprendieron al ver tan maravilloso cuento, gane un concurso o algo así.
Aquí sé que ganare una par de leídas y una disciplina que me gusta crear y recrear en mi.
Como este texto viene desde los recuerdos también viene a mi mente esos poemas que algún día le hice a mamá, a la naturaleza y a Dios. Lo más reciente que he hecho fueron unas coplas, que exclame en un cumpleaños, y dos obras de teatro una trataba de microorganismos en plantas y otra de un ring de boxeo, lo curioso de todas esas letras es que nunca quedaron guardadas en ninguna lado, así que este blog será un recordatorio de ellas.
Yo creo que todos tenemos mil historias que contar, algunos descubren que tienen ese don y lo empiezan a desarrollar, otros no lo tienen y no van a hacer nada por adquirirlo, otros como yo no sabemos que tenemos pero vamos descubriendolo en el camino, por eso, supongo, que aventurarse a recordar y venir desde allá, haga a lo mejor la diferencia entre solo escribir y quizás hacer algo con eso que se escribe.


Ahora que escribo esto comprendo porque me gusta Wall-e y es porque me recuerda ese primer cuento.

martes, 19 de junio de 2012

Viejas andanzas

Las personas suelen utilizar ese término como algo malo que solían hacer, creo que yo voy al contrario vuelvo y regreso a mis buenas épocas, aquellas donde disfrutaba de las pequeñas cosas, aquellas donde lo único maravilloso era disfrutar todo lo maravilloso que podía pasar en un solo día. El deporte (también la música, y la escritura pero solo hablare del deporte) me hace sentir así, me encanta correr, jugar fútbol, ser una pequeña, compartir con otros, escucharlos, hablar, tener koinonía.
He vuelto a jugar básquet que nunca fue mi deporte favorito porque solía terminar con los dedos tronchados, pero era uno de los que solía practicar en el colegio, la verdad siempre me gusto correr, ese era mi momento, sentía que volaba y que podía, no sé, ser como un ave que recorre miles de terrenos, recuerdo que me gustaba que mamá me enviara a traer algo a la tienda de plaza, tenía que pasar dos calles y dos parques, era para mí un gran terreo que tomar, me encantaba creer que era una súper héroe y que mi misión era llevar esas verduras lo más rápido posible a casa, y cuando llegaba la verdad es que mamá sonreía al ver que yo no había tardado nada y ella podía disponerse a hacer el almuerzo. Después seguía creyendo que era una súper héroe pero esta vez habían más con los cuales había que competir, esas eran las pruebas de atletismo del colegio, llegue de primera y luego de segunda, aun conservo esa ese trofeo de 1998 y la medalla de 1999, que aunque esta última fuera tal vez la del segundo puesto para mi significo aun mas que la del trofeo del primer puesto ya que esa vez yo era la menor que competía, además en esa carrera me habían dicho que dejara de correr que ya había terminado, y no me importo eso sino que seguí corriendo para darme cuenta que la carrera la termine, y me celebraron más a mí que al primer puesto. Ese trofeo y las medallas que aún conservo de años más delante de banquitas femenino, hasta el de la universidad, son mis grandes colecciones quizás porque me encanta la competencia y lograba llegar a la meta, pero más que ello porque en esos años había esa identidad que con el paso de los años uno suele perder, creo que ese trofeo y esa medalla han sido banderas para recordar como fui diseñada. Y más que nunca hoy esas palabras que me escribí en twitter y facebook para no olvidar me retumban en la cabeza “propósito sin identidad es un propósito falso”
Así que volver a jugar un deporte para mí ha sido tan importante porque me ha devuelto a mis viejas andanzas, además a las que nunca pensaba que regresaría, por la rutina, porque no había con quien o por la razón de la rodilla. Pero hoy veo que no que puedo volver a volar, a ser una súper héroe no porque haga mil cosas sino porque si me descubro y me descubro en Él entonces habré terminado la buena carrera.


Trofeo 1° año 1998

miércoles, 13 de junio de 2012

A Cabana

Lo interesante de tener un blog, es que uno escribe lo que se le apetece, lo que se le viene a la mente, lo que uno quiere compartir, que resulta ser algo que para uno es importante pero para los que lo puedan llegar a leer simplemente sea algo chistoso, algo sin sentido o en algunos casos controversial y si alcanzo algo interesante para algunos. Pero en definitiva por eso es que regreso a el blog porque escribo de lo que me gusta, de lo que sueño, de lo que pienso, y esta vez de lo que leo, pero lo mejor es que serán unas letras más, de un blog más, pero que para mi tendrán un completo sentido e importancia que muchos o tal vez ninguno notara. 

Después de una introducción con un tinte de reflexión vuelvo a lo que me trae por aquí, esta vez es la sensación de un libro que me parece maravilloso, que mi madre me había dicho que sería muy bonito que lo leyera y que luego al leerlo me cautivo, más que por la historia, que no se las pienso arruinar, si la quieren leer, es por las palabras que dejan huella en mi, las imágenes que empiezan a salir cuando lo leo. También lo regale, y creo que no lo han leído, lo he recomendado un par de veces y tampoco lo han leído, lo he visto como recomendado en un twittero, lo he visto recomendado en la parte final de las reuniones durante un mes. He visto que algunos lo han leído con gran placer, otros que no han podido leerlo por que como ellos mismos dicen sus hábitos de lectura no les permitieron hacerlo. Y en fin, toda esta carreta para decir he vuelto a leer la cabaña por segunda vez, pero esta vez, lo hice en portugués, y me pareció de nuevo asombroso, no sé porque el leer en otro idioma ese libro, le dio un tono romántico en mi cabeza. Dos gustos en uno, portugués y el libro. 

Me gusta la cabaña porque creo que habla de esos momentos que todo cristiano ha tenido o por lo menos debería tener, de ese encuentro al que todos (me refiero a toda la gente) deberíamos asistir, para el que todos deberíamos tener la mente abierta y probar, y les aseguro que en serio nunca más volverían a ser igual, de un encuentro personal con Jesús, con Papai, y con Sarayu, de esos encuentros que deben ser no solo un fin de semana sino de cada día, quizá es por eso que la frase del blog a estado durante este tiempo: "Forçar minha vontade sobre a de vocês é exatamente o que o amor não faz" que traduciéndolo dice: forzar mi voluntad sobre la de ustedes es exactamente lo que el amor no hace, esa frase se la dice el mismo Dios a alguien en el libro y me pareció espectacular, porque si bien creo que todos deberíamos tener ese encuentro con Dios el no obliga a nadie. 

El libro me trajo a memoria experiencias que he tenido, me dio rabia por momentos, me hizo reír, y aun se me enlagunaron los ojos en una parte. Miles de sensaciones vinieron y al final solo pude respirar hondo y decir cada día tengo la oportunidad de estar en la cabaña, y es un privilegio que no cambio por nada. 



Quiero dejar algunas partes del libro en portugués: 

- As emoções são as cores da alma. São espetaculares e incríveis. Quando você não sente, o mundo fica opaco e sem cor. 

- Você pode dizer adeus a sua família e a seus amigos e afastar-se quilômetros e quilômetros e , ao mesmo tempo, carregá-los em seu coração, em sua mente, em seu estômago, pois você não apenas vive no mundo, mais o mundo vive em você – Frederick Buechner, Telling The Truth 

- Se alguma coisa importa, tudo importa. Como você é importante, tudo o que faz é importante. Todas as vezes que você perdoa, o universo muda; cada vez que estende a mão e toca um coração ou uma vida, o mundo se transforma; a cada gentileza e serviço, visto ou não visto, meus propósitos são realizados e nada jamais será igual. 

Invitación: leer La cabaña, vivirla.

El susurro de Dios en la pausa

“Parar de hablar” es algo que viví recientemente. Podía hablar, sí, pero no debía hacerlo. Y fue interesante, porque el libro de Proverbios ...