jueves, 17 de mayo de 2012

Desde la ventana

Desde la ventana he sido testigo de muchos de los últimos acontecimientos en Bogotá, algunas veces he visto y oído, otras solo sentido y oído. 

En mayo del año pasado me pidieron ayudar a buscar una nueva oficina para una ONG, como andaba en vacaciones obligadas por estar recién graduada, desde diciembre 2010 realmente, y por lo tanto no tener trabajo, empecé a buscarla, y luego de caminar, llamar, buscar en el directorio, mirar varios lugares y precios, termine encontrando una oficina en la cual está una ventana que hace que esas cuadras sean testigo de cosas que han venido pasando este año 2012. 

Por alguna extraña razón en este tiempo he estado trabajando en esa ONG, pase de buscar una oficina a estar más en ella. Desde allí se escuchan las protestas de la universidad pedagógica, se ven gases lacrimógenos rodeando esas cuadras, transmilenio desviándose, la 72 cerrada y así sigue. Un día fue tanto el humo de estos gases, que terminamos con lágrimas en los ojos, los que estábamos en la oficina, todo desde la ventana. 

Luego vino uno de los acontecimientos muy nombrado en los periódicos, el 09 de marzo de 2012, las protestas en transmilenio en especial esta que vi , la de la 72 con caracas, desde la ventana, , y vi imágenes en vivo y en directo como esta (imagen 1), también al salir a la calle a enviar correspondencia de la ONG, escuche los comentarios de las personas mayores y de los jóvenes, cosas completamente opuestas de cómo veían lo que estaba sucediendo. 

Imagen 1.


El 15 de mayo de 2012, escuche una fuerte explosión, fue un sonido que nunca había experimentado, comencé desde la ventana ver gente corriendo, mi jefe fue quien aviso al 123, que una bomba había explotado, el trafico se paralizo. Para posteriormente enterarnos de todo lo que había sucedido. 

Hoy 17 de mayo de 2012, desde la ventana se vio un humo negro, hubo un incendio en la 69 con 4 y desde allí lo vi. Todo desde la ventana. 


No recuerdo muchas cosas que sucedieron en Bogotá hace años, aunque ahora las sé, creo que no crecí con ellos porque en casa no teníamos medios que nos informaran, televisión o radio, y mis padres no hablaban de ello, pero ahora desde la ventana veo muchas cosas. 

Desde la ventana he sido testigo de muchos de los últimos acontecimientos en Bogotá, algunas veces he visto y oído, otras solo sentido y oído.

domingo, 13 de mayo de 2012

Lección medusa

Finalmente he aquí la última entrada hablando de Cancune, lo sé porque antes de volver a Colombia esas fueron las ideas que me rodeaban la cabeza, no porque no tenga más que contar sino tal vez porque estas serian las que gustaba que quedaran por escrito y que quien lea pudiera saberlas. 

Al ir al acuario quede sorprendida al ver tantas cosas hermosas, peces, tortugas, delfines, tiburones, estrellas de mar, pero me impresiono ver tantas medusas pequeñas, grandes, juntas, no sé tal vez su forma de moverse, ese color característico. Pero en definitiva lo que más me llamo la atención y me cautivo por completo fueron las palabras de un letrero que decía “para colocarse en el camino correcto”. Me pregunte cual es el camino correcto en muchas cosas, como terminar bien en el camino de la vida, pues muchos “buenos” no han terminado como quisieran. 


Y creo después de los últimos acontecimientos en mi vida, que Jesús y la decisión de acercarme a él y dejar que él hiciera, ha sido la decisión más acertada en mi vida, puedo decir que conocer al Padre ha sido lo mejor que me ha pasado en mi existencia, ninguna persona, ningún viaje, nada, ni posesiones, ni sueños, ni experiencias, podrán cambiar eso. Esas medusas me hicieron recordar que un día Jesús dijo que era ese camino, esa puerta, y lo viví, desde ese día se que me estaban haciendo cocos desde el cielo, para vivir más allá de lo que había imaginado. Espero que esas pulsaciones que mueven a las medusas, en mi sean ese día a día con Dios, se han roto los esquemas y los paradigmas, ya no cargo con cosas que llevaba en mi espalda por 24 años, y me lo recordare si es necesario al releer este texto.


miércoles, 2 de mayo de 2012

Pánico

Dos eventos me llevaron a pensar en el pánico, el primero de ellos, fue que íbamos hacia las pirámides de Chichén Itzá, y el bus se quedo varado en el camino, en un lugar, que hasta parecía un pueblo fantasma, pues el calor y la lentitud de sus habitantes mostraba que hace mucho ellos dejaron de hacer las cosas de afán como suele pasar en las grandes ciudades, por eso es que obviamente los que iban en el bus comenzaron a hablar en sus propias lenguas, español, ingles, francés y otras que no lograba comprender o por lo menos no me eran familiares. Luego impresionantemente, los rostros de la gente, el pánico, las preguntas de ¿y ahora que va a pasar?, supongo las quejas en esos idiomas por las expresiones de sus rostros, y también las que escuchaba en español, mientras todo eso sucedía, yo quería tener al lado el computador para escribir lo emocionada que me sentía al ver que un plan se salia del plan, puesto que ello me daría una historia que contar y mil más que imaginar. Así que, allí estábamos, diferentes personas, diferentes culturas, diferentes idiomas, diferentes maneras de ver la vida, pero todos en pánico, como quien no sabe que va pasar, sin aire acondicionado, sin comida, en medio de un pueblo que como ya mencione hasta fantasma parecía, además los olores desgragradables comenzaban a aparecer, una señora que no tengo idea que nacionalidad tenia, comenzó a sudar y de su cuerpo salia ese lindo olor a chucha, o sobaco como dirían los Mexicanos, así que los que estaban frente a ella comenzaron a desesperarse, algunos nos bajamos del bus, yo quería caminar el pueblo, pero no era posible, ya que no se sabia si el tiempo de espera iba a ser largo o corto, otros bajaron a ver que pasaba ya que no decían nada y muchos hombres se acercaron a ver si ellos podrían saber el problema que causo que el bus nos dejara allí.

Al parecer fue una cosa insignificante pero además chistosa, el bus estaba sin combustible, lo intentaron arrancar y por unos segundos todos gritaron y aplaudieron se veían las caras de alegría y de por fin nos vamos, luego se volvió a apagar el bus y todos nuevamente en conjunto y sin ser planeardo lanzaron una onomatopeya de desespero, algo como un aaaa. Finalmente, luego de unos minutos, el bus volvió a arrancar y todo volvió a la normalidad del viaje.


El segundo fue como había contado algo anteriormente, en el avión cuando mamá se enfermo. Para hacer un recorderis, ella, mi madre, y yo terminamos en la parte de atrás donde van los azafatos y azafatas y desde allí llamaron para ver si habia un medico entre nosotros, que pudiera colaborar, todos los pasajeros del avión voltearon a mirar hacia atrás, y se escuchaban susurros como ¿qué paso?, ¿ quien se enfermo?, todos al tiempo mirando, susurrando, y luego algunos caminaban hacia atrás como intentado mirar que era lo que pasaba y que iba a pasar.

Es increíble como respondemos todos a esos estímulos, de que algo nos pase y no tenemos el control, me gusta lo que dice wikipedia (es la primera fuente que aparece en google) frente al ataque de pánico y es: “La persona que sufre episodios de pánico se siente súbitamente aterrorizada sin una razón evidente para sí misma o para los demás.” Y cuantas veces no nos hemos paniqueado y el miedo nos ha bloqueado, cuantas veces el miedo a perder, a ser juzgados, a fallar, a soñar, no ha hecho que como decía un filósofo que conocí eso nos pase:  “Muchas veces somos nosotros la ruina de nuestros sueños.” Y creo que cuando decimos que no sabemos como vamos a reaccionar en ciertas situaciones es porque nos ha faltado conocernos y mirarnos, hacer ciertos procesos,  si bien muchas cosas se saldrán de nuestras manos, yo he conocido y estoy sumamente agradecida por ello, a quien si tiene el control de todo, que cuando me paniqueo corro a Él, que como dice en reto de valientes “No me promete una explicación pero si estar conmigo”. Así que querido lector o lectora, no es el simple hecho de contarles una historia más de Cancune sino es contarles que si también le ha pasado, y se paniquean y sienten miedo, nervios, y no saben que será del futuro,  hay alguien que sabe todo y con Él se vive mejor, solo es querer que él este allí.

lunes, 30 de abril de 2012

Comilona

La primera vez que escuche esa palabra (comilona) fue en rin rin renacuajo, luego experimente que es una comilona que según la real academia española es: comida muy abundante y variada. Y díganme si no es un placer, un deleite comer y comer bien. Pues bien estábamos allí en Cancune, en un hotel con la comida pagada tipo buffet y a comer lo que quisiéramos, así que, comimos como Homero, hasta dejar que nuestros ombligos se salieran. Lo que no imaginamos es que estaríamos en una comida en un lugar elegante. 

Todo comenzó por que el Xcaret estaba repleto así que nos permitieron ir a otro hotel y estar allí por dos días, una noche, y nosotros en esa búsqueda de ver la playa y no solo los arrecifes, nos fuimos hacia allá, una muda de ropa y correr al otro hotel. Llegamos y quedamos sorprendidos, un hotel lujoso y comida por probar, cuando llegamos se nos dijo que debíamos reservar mesa para la noche, para poder cenar, así que lo hicimos, y nos observó la señorita que nos atendió, nos dijo – Bueno, deben ir bien vestidos. Nosotros nos miramos como con risa nerviosa, por eso mi hermano pregunto – ¿Que es bien vestidos? Y ella respondió – No pantaloneta, pantalones y las mujeres bien arregladas. No pudimos evitar la risa, no teníamos ropa para una cena tipo coctel ni nada por el estilo, así que a papá y a mi hermano les ofrecieron prestarles unos pantalones y nosotras a ver qué hacíamos. 

Llego la noche y fuimos a el lugar, cabe aclarar que al que fuimos era uno de los 3 restaurantes que habían en ese hotel pero era el menos elegante, y aun así, fue muy chistoso, ellos con pantalones prestados, nosotras intentarnos vernos diferentes. Para mí lo más gracioso de todo fue la camisa de mi hermano, que lo perseguirá en sus cenas elegantes, una camisa amarilla, que tenia dibujado extraterrestres, así se sentía él extraterreste, al saber que en el otro hotel si tenía una camisa, que podría no hacerle ver tan raro en medio de la cena. 

Nos sentamos y la atención de lujo, el mesero noto que era nuestra primera vez en un lugar así, así que en medio de lo posible nos iba explicando cosas, yo por mi parte recordé que mi Jefe me había dicho que era importante leer las normas de Carreño, para saber por ejemplo como comer con más de dos cubiertos, ese día me reí, porque a la verdad nunca imagine que su palabras me fueran a traer tanta risa en medio de la cena, también recordé que en un tiempo tuve una amiga que también me decía algo por el estilo, yo hacia la que no le prestaba atención a sus enseñanzas de etiqueta, lo chistoso es que allá esas clases volvieron a la memoria y fui guiando paso a paso, plato, a plato, cubierto a cubierto como haríamos para comer en un sitio así. Lo delicioso fue la comida, exquisita, de las mejores que han probado mi paladar. 

Esta historia se la debía a mi hermano, por ello la escribo, también porque después sirvió para que alguien me molestara al servirme un almuerzo al decirme – Bueno, yo no sé organizar los cubiertos pero puedes seguir. La escribo porque me recuerda que Papá ha sido bueno, fiel y que él me dijo que disfrutaría y que comería hasta saciarme, y si que ha sido así.

Por último recomendaciones para una comilona:

- Paguen primero y luego coman como Homero, o en caso tal lleven lo suficiente para que al final no estén preocupados por los precios.

- Prueben de las delicias que hay en el mundo, revuelvan sabores y colores, al final lo más malo que pueda pasar es dolor de estomago y terminar donde sabemos.

- Rían en la mesa, disfruten cada sabor, y si no están vestidos para la ocasión en otra oportunidad sabrán como estarlo.

- No permitan que un trozo de azúcar que se les cayó al piso les estorbe en la comida, nada malo va a pasar, y sino pregúntenle a Oliveira, en Rayuela.

- La mejor es dar gracias y disfrutar sabiendo que Dios también sonríe con nuestras locuras en medio de las comidas.


miércoles, 25 de abril de 2012

Eventos secretamente populares


Hace aproximadamente un año fui invitada a la presentación de un libro, esta vez no para hacer parte de la presentación como publico, sino hacer parte de ella, haciendo preguntas, y estando de nuevo como protagonista de la historia. Recuerdo esto porque estamos en la feria del libro y ella fue testigo de un evento popular en el que yo estuve secretamente, invite a unos amigos que eran cercanos, en su momento, pero no asistieron, pero en cambio me reencontré con una familia que recién iniciaba en realidad (un bebe venia en camino) fue la oportunidad perfecta para reencontrarme con ellos, y fue un momento bello (por ello tuve de nuevo la oportunidad de estar ahí). Nunca imagine esa oportunidad, de tener un libro entre tus manos antes que los demás lo tuvieran, de saber las historias antes que fueran dadas al público, nunca imagine tener un lugar allí, y no ganármelo con algún concurso (soy mala en los concursos) o a la verdad si me imagino muchas cosas, sueño con muchas cosas, pero tal vez uno no se imagina la emoción, el sentimiento, la ansiedad de que un sueño se cumpla, de que estés entre “grandes” aunque seas pequeña. 

Ese día vi otro sueño que se cumple, ese día disfrute de estar entre gente que lee mucho, pero lo que ellos no sabían es que aunque yo estaba en esa mesa charlando como los grandes #giñogiño, no soy de ellos que leen un montón y saben hasta los secretos del mundo, sino simplemente alguien que lee con el corazón, me gusta leer, meterme en las historias, imaginarlas, por eso leo cuanta cosa (es una manera de decirlo, no es tan cierto) se me ocurra leer, si desde el principio me gusta ahí me van a tener leyendo y releyendo como ñoñis cada letra.

Pero bueno esto no se trata de contar lo rico de leer, sino hablar de cosas que fueron y hoy recuerdo. Entonces allí estuve presentando un escritor famoso en la feria del libro. 

Pero también uno de eventos secretamente populares a los que he asistido fue las dos veces que fui representante en la universidad, y no ahondare en que tipo de representación, así como no diré e nombre del escritor, para que sigan así, eventos secretamente populares, solo contare que en esa representación hicimos cambios de los cuales hoy disfrutan los estudiantes y que me dio material para escribir en una revista virtual universitaria. Hoy todo esto lo pienso porque me recuerdo a mi misma:  mi misma debes recordar que por pequeño que sea un inicio como el grano de mostaza puede crecer. Y de paso cuento a quien leyera este blog que cada cosa que hacemos siempre, siempre, traerá frutos, así que mejor que dar semillas que más adelante nos den frutos que disfrutemos en el paladar, o en este caso escribiéndolo en un blog.

miércoles, 18 de abril de 2012

Des- esperar, des-preocuparse

Es curioso tener varias historias que contar de un viaje, el primer viaje en familia, papá, mamá, hermanos, solo así, así que des- preocúpense. Durante el viaje papá y mamá se enfermaron pero calma no des- esperemos, gracias a Dios no fue nada grave. Solo des-esperamos en esos momentos pero al final nos des-preocupamos. Ellos ya están bien pero haciéndose exámenes para ser cuidadosos. 

Un día soleado, un parque que recorrer, naturaleza, playa, plantas, animales terrestres y acuáticos todo un panorama por observar, un plan pago y un des- espero por salir a conocer, una des-preocupación por los precios, y una búsqueda del camino con mapa en mano y todo que recorrer. 



Llegamos al parque xcaret, hermoso, caminamos, y caminamos, pero luego des-esperábamos por que había que caminar lento, papá se sentía mal y teníamos que des-preocuparnos. Ya el se sentía bastante mal así que el calor de medio día comenzaba a hacer su efecto des- esperar por llegar al hotel, tomar alguna bebida hidratante y volver ya des-preocupados de nuevo para terminar de conocer el resto del parque. No pudimos volver así que el parque tendrá que des- esperar por volvernos a ver, tuvimos que correr mi hermano y yo (para no ir todos) al hospital con papá, nos des-preocupamos por correr, llegamos y el seguro que se pago se uso, no tuvimos que des-esperar, de una nos atendieron y al él se lo llevaron mientras mi hermano y yo en la sala de espera nos des-preocupamos, mientras transcurrían esas 3 horas más o menos que pasamos en el hospital, hablamos con mi hermano como hace mucho no lo hacíamos hasta pensamos en qué será de los años que vienen, una de las cosas que le pedí es que vuelva para mi matrimonio -que en realidad no sé cuando irá a suceder- el por su parte compartió dudas y propuestas de lo que quiere hacer en su vida profesional, en fin, allí esperamos sin desesperarnos, y nos despreocupamos, preocupándonos. No fue nada grave, a papá le dieron antibiótico, medicamentos y volvimos al hotel. 

Con mamá fue algo aun más extraño, un dolor todo el viaje en el avión, des-espere en busca de un doctor, corrí des-preocupada, porque aunque estaba preocupada, en el fondo sabia que todo iba a estar bien, ese episodio me permitió ver lo azafatos, ver una médica radióloga, y ver que en medio de des- esperar Dios siempre tiene todo bajo control. Aunque no puedo disimular que me hubiese parecido interesante bajar en Costa Rica. 

Este escrito inició en el avión a modo de no des-esperar por escribir, para no olvidar los sentimientos y las emociones que tal vez uno solo vive así en medio del avión con despreocupación y al tiempo preocupado. Porque nunca será lo mismo que tus papá se enferme en tu país donde sabes cómo moverte a un lugar no solo lejos, sino desconocido, y nunca será lo mismo que mamá se enferme en medio de un vuelo, donde esa extraña sensación de no estar en tierra juega un papel importante. Ahora retomo el texto de alguna manera con des-espero por no olvidar esos momentos, por tenerlos presentes, por contar por contar, sino por ir escribiendo no una historia sino que saber que ya estas siendo historia. Por no olvidar, por respirar momentos únicos e inolvidables que en algún momento no solo compartiras con alguno que otro lector que pueda llegar sino con personas que aun no hacen parte de tu vida pero que sabes que van a llegar, ya sabrán a que me refiero y si no tranquilos que este fue un texto escrito en medio de muchos lugares, de muchos corre y corres pero en medio de des- esperar, des-preocuparse.

domingo, 8 de abril de 2012

Sueños que se cumplen

Recuerdo la primera vez que vi un avión cerca a un aeropuerto, mi hermano y yo pedimos a papá llevarnos allá, y observar como estos despegaban, queríamos estar dentro del aeropuerto, pero él nos decía que no era posible entrar a menos que fuéremos a viajar, por esto se acerco a un lugar trasero donde pudimos ver como despegaban esos enormes medios de transporte.
El rostro de mi hermano y del mío fueron iluminados, teníamos una sonrisa que nadie, ni nada, borrarían ese extraordinario momento, dos pequeños llenos de sueños, en silencio, nos mirábamos y al conversar teníamos lo mismo en el interior: algún día viajar y conocer parte de ese mundo que en el colegio nos enseñaban en mapas. Luego de varios años, acompañamos a una tía a despedirla en el aeropuerto y ese día nuevamente nos miramos con ilusión, como si los dos superamos que un día visitaríamos lugares, que hasta tal vez, no habíamos ni soñado.
Mi hermano fue el primero en volar, Dios le concedió estudiar fuera del país, esa primera vez que se fue sentí como si un trozo de mi, se fuera con él y que ya no habría remiendo, ni remedio alguno que pudiera volver a unir ese trozo que se fue, allí en ese aeropuerto yo vi como Dios había empezado a conceder esos sueños que desde niños habíamos planeado, que habíamos sentido dentro del interior de nuestros corazones.
Antes de salir del país yo deseaba conocer más de Colombia, y ha sido así, conocí parte de Boyaca, he ido a Silvania, Melgar, Girardot, Medellín, Cartagena, Santa Marta, Barranquilla, Cobeñas, Pasto, y hasta la frontera con Ecuador por tierra, y luego llego el momento de ir en avión la primera vez fue a Medellín, pero luego Dios nos permitió ir a San Andrés, un lugar que me encanto y al cual regresaría (estas son otras historias). Ahora Dios me ha concedido salir del país y fue a un lugar maravilloso el cual curiosamente muchos latinoamericanos no visitan, he ido a Playa del Carmen en México, es decir por Cancún y conocí una de las maravillas del mundo y he disfrutado de miles de cosas.

Lo que me sorprende de todo esto es la fidelidad de Dios, el como él en serio cumple lo que promete, da al que pide, de diferentes maneras, él responde al que llama y da mayor gozo a quien lo desea, el como él da semilla al que siembra y pan al que come, ha sido extraordinario ver como esos sueños de niña, que pensaba que tal vez no se llevarían a cabo, Dios mismo los ha cumplido, ese es mi Dios un Dios de detalles de sueños, un Dios que es el Señor de mi vida y que me da mas allá de lo que puedo o pueda llegar a imaginar. Él cambio mi vida y da sueños cada día. 

El susurro de Dios en la pausa

“Parar de hablar” es algo que viví recientemente. Podía hablar, sí, pero no debía hacerlo. Y fue interesante, porque el libro de Proverbios ...